II y última parte

Isaac Asimov publicó un texto el 31 de diciembre de 1983, en el periódico canadiense The Star, con el objetivo de visualizar el mundo futuro en 35 años. Escribió temas que posiblemente darían de que hablar el 2019, entre los que destacan tres aspectos clave: guerra nuclear, la informatización y el uso del espacio exterior.

LA EDUCACIÓN SERÁ UN PUNTO DE ENTRETENIMIENTO

 La apuesta en la educación se verá revolucionada por la computadora, solo que en este caso el maestro podrá inspirar a sus alumnos a partir de los trabajos que se realicen en casa, desde la consola de su computadora. Así se desarrollaría un mejor aprendizaje para los jóvenes, en su tiempo libre, en su velocidad y a su manera. “La educación se convertirá en diversión porque brotará desde dentro y no será forzada desde fuera”, señaló Asimov. Como consecuencia, con la facilidad que tendrán para trabajar por medio de las computadoras, tendrán más tiempo para trabajar y tener una “vida rica en ocio”, con un sentido para hacer lo que uno desee y pueda realizar trabajos en: investigación científica, literatura y artes.

ESTACIONES ESPACIALES

El uso del espacio y la predicción, del mismo, se remonta desde la construcción espacial y del primer módulo que desarrollará la Estación Espacial Internacional en el cual trató de explicar Asimov que habrá de sentar las bases para hacer un hogar, con “un número creciente de seres humanos”. Como último punto, hace mención a una estrategia de energía solar que se transmitiría a la tierra del cual se refiere a esta como un punto de partida para que los países se unan y puedan realizar experimentos. “De hecho, aunque el mundo del 2019 será muy diferente del mundo actual de 1984, solo será un barómetro de los cambios mucho mayor planeado para los próximos años.” Finalizó el escritor Isaac Asimov. Ante el texto que escribió Asimov, el diario canadiense mencionó que Vian Ewart, “quien entonces era editor de Insight, dice que la idea de una serie de Orwell surgió naturalmente, y recuerda el proyecto con cariño hasta el día de hoy. Formó un equipo que incluía a una escritora (Ellie Tesher), una ilustradora y diseñadora de diseño”. “Asimov era popular en ese momento por su ciencia ficción. Así que simplemente lo llamé a su casa de Nueva York y le pregunté. Le encantó la idea de una serie de 1984 y estaba complacido de ser “el escritor principal”. Era un hombre muy amable y cobraba $1 por palabra “. dijo Ewart.