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Por: Upsocl
La separación de 10.000 niños migrantes de sus familias, ha sido repudiada por el mundo entero, sin embargo Trump prefiere hacer oídos sordos y continuar con su brutal plan.
Este martes Estados Unidos dio uno de los anuncios más sorpresivos que ha dado el último tiempo: abandona el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. “Damos este paso porque nuestro compromiso no nos permite seguir siendo parte de una organización hipócrita y egoísta que se burla de derechos humanos”, dijo Nikki Haley en conferencia de prensa, la embajadora estadounidense ante la ONU, junto con el secretario de Estado, Mike Pompeo. La justificación que dio Haley es que el órgano regulador tiene una “crónica parcialización contra Israel”.
Ante esta situación, habló el Secretario General de la ONU, António Guterres, quien en un comunicado dijo que habría preferido que Estado Unidos permaneciera en el Consejo. Mientras que Zeid Ra’ad al Hussein, Alto Comisionado de DD.HH. de la ONU, dijo que la decisión era una “noticia decepcionante y realmente sorprendente”.
Por su parte, el Presidente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Vojislav Suc también lamentó la situación y recordó que este órgano se beneficia directamente de la “implicación constructiva” de sus 47 países miembros.
“En momentos en que el valor y la fortaleza del multilateralismo y de los derechos humanos son cuestionados a diario, es esencial que mantengamos un Consejo fuerte y vibrante”, señaló en su comunicado.

Suc definió a los Estados Unidos como “un participante muy activo en el Consejo”, además de defender el trabajo que el organismo hace, al considerar que “sirve como un sistema de alerta temprana ante crisis incipientes o crisis que empeoran. Sus acciones generan resultados importantes para innumerables víctimas de violaciones de derechos humanos en el mundo”.
El contexto antes de la salida
Curiosamente, por decir lo menos, Estados Unidos toma esta decisión en medio de unas semanas marcadas por las críticas recibidas por el gobierno de Donald Trump, gracias a la controversial política de separar niños migrantes de sus padres al momento de ser detenidos cruzando ilegalmente la frontera hacía el país.
Por su parte, Observadores de los Derechos Humanos -la organización defensora de los DD.HH.- también criticó la política del gobierno de Donald Trump, calificándola de unidimensional.
“El Consejo de la ONU ha jugado un importante papel en países como Corea del Norte, Myanmar, Siria o Sudán del Sur, pero todo lo que parece importarle a Trump es defender a Israel”, dijo el director ejecutivo de HRW., Kenneth Roth.

Los Estados Unidos y el Consejo de Derechos Humanos de la ONU tienen una larga historia de desencuentros, por no decir directamente que su relación es conflictiva. Un ejemplo: cuando el Consejo fue creado en 2006, el gobierno de George Bush hijo decidió boicotear por razones bastante parecidas a las que ahora alega Trump. El entonces embajador de USA en la ONU era John Bolton, quién ahora es asesor de Seguridad Nacional de Trump, y uno de los mayores críticos a las Naciones Unidas.
Muchos de los aliados del país del norte han tratado de convencerlo de que permanezca en el Consejo, diciendo que en muchas cosas están de acuerdo con las críticas de USA contra organismo, pero creen que es más productivo trabajar desde adentro que desvincularse por completo de las acciones concretas. Pero a juzgar por las palabras que Estados Unidos usó para salir del consejo parecen prever que un encuentro cercano no es muy probable. Y es que Haley calificó al organismo como “pozo negro de parcialidad política”, a lo que Pompeo agregó que encontraba que era “un defensor pobre de los derechos humanos”.
“Las razones” de Estados Unidos
Las justificaciones que se dieron son -sobre todo- dos. La primera tiene que ver con la cantidad de países que tienen un historial negro respecto a defender DD.HH. El ejemplo que Haley da para demostrar esto es el de la República Democrática del Congo (o RDC), que fue elegida como miembro el año pasado, pese a que: “La RDC es ampliamente conocida por tener uno de los peores registros de derechos humanos en el mundo. Incluso cuando fue elegida para ser miembro, se descubrieron fosas comunes”, dijo.








