🎧 Usa el reproductor para escuchar esta nota
La Razón
Fotografías que el Caudillo del Sur se tomó en estudios para mostrar una imagen positiva de su movimiento y que por primera vez se muestran, así como obras de Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y Alberto Gironella, son parte de la exposición Emiliano Zapata después de Zapata, con la cual el Palacio de Bellas Artes rinde tributo al líder revolucionario, a cien años de su muerte. En las imágenes inéditas de Zapata — que dan la bienvenida en el montaje— se le ve, por ejemplo, sentado en una silla y ataviado con un traje y botas junto a un gran sombrero; en otras, viste un elegante saco o porta una indumentaria de charro, trae puesto un sombrero y con la mano izquierda sostiene una espada. “Son fotografías de la época que no se habían exhibido. Está vestido con un traje de la ciudad, aquí es donde se habla de los fifís.
Este énfasis en su imagen es para tratar de generar una imagen positiva de su movimiento en la Ciudad de México; tristemente eso no ocurrió, lo representan como un bárbaro”, explicó, ayer, durante un recorrido de prensa, Luis Vargas Santiago, el curador. La exposición inaugura hoy y se conforma de más de 140 piezas artísticas, desde pinturas, obra mural, arte objeto, videoarte, documentos, publicaciones, esculturas, fotografías, grabados e indumentaria. Éstas muestran distintas facetas del Caudillo del Sur: desde su participación en la Revolución Mexicana hasta la creación de su mito. También se exploran dos elementos en los que poco se han profundizado en una muestra: la presencia de las mujeres y el guadalu- p a – nismo. En algunas fotos se ob- serva que, en algunos mítines de la época, en los estandartes figuraba la imagen de la Virgen del Tepeyac. Se aprecian, además, las icónicas fotografías de la muerte del militar: El pueblo ante el cadáver de Zapata, del 12 de abril de 1919; y Cadáver de Emiliano Zapata, del 10 de abril de 1919.
Dichas imágenes se difundieron para que la gente constatara que el luchador social había muerto; sin embargo, de acuerdo con el curador, éstas abonaron más al mito de su asesinato, pues para las personas no era él. En su segundo núcleo, La fabricación del héroe de la nación, los visitantes podrán conocer cómo Zapata se convirtió en ícono de las luchas campesinas, a través del arte creado por muralistas, como Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros. “Durante la posrevolución, el Gobierno se apropió de Zapata hasta hacerlo el héroe nacional que se convirtiera en el líder del campesinado”, destacó Vargas Santiago. Muestra de ello es una pintura de José Clemente Orozco, Desfile Zapatista (1930), donde se plasma al caudillo con ropa agraria y facciones indígenas.











