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Zayas denunció que el agresor de 17 años sigue prófugo de la FGE, por lo que no cubrió los gastos de la víctima
Airy Rojas
En entrevista para Exclusivas Puebla, Aimé Zayas, madre de Santiago, el joven apuñalado afuera de su domicilio en la colonia Bugambilias, el pasado viernes 13 de octubre, por Salomón “N”, uno de sus compañeros de la preparatoria de la Universidad América Latina (UDAL), exigió a las autoridades justicia para su hijo, pues a 2 meses del lamentable suceso, el caso sigue impune.
Santiago Zayas fue hospitalizado, en tanto que su agresor fue denunciado en redes sociales, a quien se le identificó como Salomón, quien tendría antecedentes como acosador de otros estudiantes.
La madre de la víctima puntualizó que no desea que el caso de su hijo Santiago se quede “como un número más”; mencionando además que, no porque Salomón “N” sea menor de edad, significa que lo que hizo no sea castigado.

De acuerdo con la información que circuló en redes sociales, Santiago era víctima de discriminación por parte de Salomón, quien lo denostaba por su lugar de origen y su color de piel, debido a que es originario de Cuba.
Indicó que, pese a que ya hay una orden de aprehensión en contra de Salomón, alumno que lesionó a su compañero con un arma punzocortante, no se sabe nada de él, pese a que la víctima tuvo repercusiones sumamente complicadas que pusieron en vilo su vida.
Acusó que hasta el momento no se sabe el paradero del agresor, aunque en su momento la FGE indicó que no había indicios de que el señalado hubiera salido del país, por lo que tal vez se encuentre en otro estado colindante a Puebla.
Es por esta razón que pide a las autoridades que se haga una correcta integración de la carpeta, que se actúe conforme al derecho, y que se haga todo lo necesario para que se le pueda brindar justicia a Santiago, así como a todos los que han sido víctimas en situaciones similares.
Indicó que los gastos médicos por la agresión contra su hijo de preparatoria fueron cubiertos por su familia, mientras que el señalado se mantiene prófugo de la Fiscalía General del Estado (FGE).
Aimé remarcó que su familia y ella han acudido a terapia psicológica por lo sucedido, debido a que lo pasado fue tan impactante que, hasta hoy sigue presente en sus vidas.
Aunado a ello, comentó que, para erradicar poco a poco los actos de violencia, es necesario que, quien cometa uno de ellos, asuma las consecuencias; pues lamentó que las generaciones actuales están siendo enseñadas a no responder por sus actos.
Asimismo, recalcó que es necesario poner un alto a esta ola agresiva que se vive en la actualidad; diciendo que nadie tiene el derecho de agredir, de prender fuego, de patear mientras se está en estado de indefensión; inclusive si hay discrepancias entre ambas partes.

SOBRE LOS HECHOS
Relató que los problemas entre su hijo y su compañero iniciaron dentro de las instalaciones de la institución educativa a la que ambos menores de edad asistían, la preparatoria de la Universidad de América Latina (UDAL).
Estas discrepancias entre ambos jóvenes fueron provocadas por comentarios racistas, clasistas y despectivos de parte de Salomón “N” hacia sus demás compañeros de clase; y, para defenderlos, Santiago empezó a manifestarse, sin agresión o violencia alguna en contra de Salomón “N”.
Sin embargo, en el caso del joven agresor, Aimé comenta que sí utilizó la violencia en contra de su hijo y sus demás compañeros; en especial, usando la “agresión verbal” que fue más allá de los insultos; ya que reveló que su hijo Santiago recibió amenazas previas de su agresor, sin dimensionar el grado de cumplimiento de las mismas.
Resaltó que nadie hubiera imaginado el nivel de agresividad con las que contaba el joven de 17 años, ni Santiago, ni sus compañeros, ni las autoridades educativas, mucho menos ella como madre.
Previamente a los hechos, Aimé dio a conocer que su hijo recibió una cantidad importante de mensajes de parte de Salomón “N”, en los cuales, éste demostraba la agresividad con la que contaba y, a la vez, expresaba su odio en contra de Santiago.

A pesar de haber recibido estos comentarios, el joven afectado descartó totalmente involucrarse en una agresión violenta contra su compañero; ya que, él no es una persona agresiva y consideró que las confrontaciones entre ambos no eran lo suficientemente fuertes para que se suscitara una pelea.
Sin embargo, al efectuarse esta agresión en contra de su hijo, Aimé calificó como “cobarde” el acto de parte de Salomón “N” quien, al ver que su víctima estaba indefensa, éste lo acuchilló y agredió cada vez más.
Aunado a ello, Aimé le agradeció a un vecino, quien, al ver lo sucedido, apoyó a su hijo mientras estaba siendo agredido; ya que, en caso de no acudir a su rescate, las consecuencias para él hubieran sido fatales.
Cuando Aimé llegó, vio a Santiago herido, siendo apoyado por otros vecinos mientras la ambulancia y la policía llegaban al lugar; al notar esta situación, comenta que se desmayó varias veces por la impresión de ver a su hijo en malas condiciones.
Al estar ya en un hospital, Aimé recalcó que su hijo estaba en un mal estado, quien además perdió sangre de su cuerpo; y, al ver esta situación, dijo que el médico cirujano que lo atendió le comentó a Aimé que era necesario operarlo, con el fin de ver si alguno de sus órganos se había dañado debido a la agresión de la que fue víctima.
Aimé comentó que Santiago salió del quirófano en estado grave, además necesitó de transfusiones de sangre; situación que se repitió al segundo y tercer día; pero, afortunadamente, empezó a reaccionar bien y finalmente lo subieron a piso.












