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Por: Eduardo Sánchez // María Muñoz
Una vez más, el Hospital del Niño Poblano (HNP) ha protagonizado un caso de acoso y abuso, mismo que llevó a Zyanya Estefanía Figueroa Becerril, pediatra residente de dicho hospital, a quitarse la vida.
Luego de que medios locales documentaron un testimonio que confirmó el abuso laboral y las presiones a las que son sometidos los médicos residentes del nivel R1 y R2, el hospital decidió obligar a los internos a firmar un documento que descarte los abusos.

Zyanya, quien tenía 26 años, se colgó en el interior de su casa, dejando una carta póstuma con un mensaje contundente: “Soy un fracaso”. El cuerpo fue encontrado el pasado 16 de mayo. Sus familiares indicaron que la pediatra estaba siendo víctima de bullyng durante su residencia.
Pero esta situación, no ha sido un caso aislado, pues a inicios de año, otro interno que se encontraba haciendo guardias extras y en días festivos, también perdió la vida. En ese caso, sus compañeros fueron obligados a no hablar del tema, buscando deslindarse del asunto.
Los abusos son cometidos tanto por directivos como por residentes de nivel R3, que son aquellos que están a punto de egresar, así como por médicos bases que han operado en total impunidad durante varios años.
SSP respalda abusos
Tras dar a conocer la noticia de Zyanya, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado emitió un comunicado donde lamentaron la muerte de la doctora y, al mismo tiempo, rechazaban que la razón fuera por abusos y presiones dentro del nosocomio.
Esto, a pesar de que se esclareció que la salida de dos doctores el año pasado se debió a motivos personales, luego de que el portal del periódico Central revelara que los médicos que solicitaron su cambio habían sido sometidos a múltiples abusos, esto, con base en el testimonio de un residente, compañero de Zyanya.
Este mismo testimonio, que se mantiene en el anonimato por temor a represiones, confirmó que existen abusos al interior del HNP, y que eran dos médicos superiores a quienes debía responder su compañera, mismos que la orillaron a una crisis emocional.
Pese a esto, la Secretaría parece continuar en la misma postura, de que, al interior del hospital, no existen abusos.
Respaldo de #Yosoymedico17
Tras hacer públicos los casos de agresiones en el hospital, el movimiento #Yosoymedico17, creado en 2014, por la injusta aprehensión a un grupo de médicos de Jalisco, a quienes responsabilizan por la muerte de un joven de 15 años en 2010, dio una postura de apoyo a los residentes del HNP.
En un comunicado, lanzado en redes sociales, aseguraron brindar protección y apoyo a los médicos que se atrevan a denunciar los maltratos de los que han sido víctimas, así como advierten que “rodarán cabezas” de directivos, médicos base y residentes superiores.
La postura de la directora del Hospital del Niño Poblano
En total opacidad, la directora del Hospital del Niño Poblano, Enedina González González, dijo que se inició una investigación que permita esclarecer si la médico residente, Zyanya Figueroa Becerril, era víctima de hostigamiento laboral y por eso se quitó la vida al interior de un departamento ubicado en la Calzada Zavaleta.
En conferencia de prensa, donde no se permitió cuestionamientos por parte de los medios de comunicación, González González argumentó que la carta póstuma que dejó la joven, originaria de la Ciudad de México, no hace ningún señalamiento expreso de alguna situación de maltrato u acoso al interior de dicho nosocomio, ubicado en las inmediaciones de Angelópolis.
“El texto no hace ningún señalamiento expreso de alguna situación de maltrato u hostigamiento laboral, sin embargo, ante esta situación, Servicios de Salud y la administración de este hospital a mi cargo, nos hemos dado a la tarea de generar reuniones con el personal becario en un afán de iniciar una investigación que esclarezca si existía hostigamiento laboral de una o varias personas”, acotó.
Derivado de lo anterior, refirió que, en caso de hallarse a los responsables, se ejecutarán acciones de manera inmediata para evitar más casos de este tipo, además de interponer la denuncia correspondiente.
Añadió que, desde el primer momento que se tuvo conocimiento del caso, se brindó todo el apoyo posible a la familia de la doctora, incluso, resaltó que se hizo una colecta entre los empleados del hospital.
“Desde que se tuvo conocimiento del caso, se brindó todo el apoyo posible a la familia de la doctora. El hospital, en un acto de solidaridad, realizó una colecta para coadyuvar con los gastos de esta lamentable situación”, finalizó.












