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Gobernador de Puebla
Parte 3
Eduardo Sánchez
Rafael Moreno Valle, con trayectoria y poder político, encontró en las elecciones de 2010 el momento exacto para competir en la renovación del Poder Ejecutivo poblano. Se impuso ante personajes como Ana Teresa Aranda y Humberto Aguilar Coronado para ser candidato del partido blanquiazul. En ese entonces se formó la coalición Compromiso Por Puebla (CPP), conformada por el PAN, PRD, Convergencia (actualmente Movimiento Ciudadano) y Nueva Alianza. Con un nuevo bloque político, Moreno Valle llegaba con gran fuerza a la competencia por la gubernatura y en los comicios dejó por casi diez puntos a su más cercano rival, el priista Javier López Zavala, quien buscó el puesto en coalición con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM). El triunfo, al igual que en otras elecciones en las que compitió, fue contundente, y en este caso, marcó el fin de una era priista que gobernó el estado por cerca de 80 años sin rival alguno. Un político, emanado en sus propias filas, había asestado un fuerte golpe al instituto que, en próximos años no haría más que seguir en picada tanto con militantes como en imagen pública a nivel local y nacional. Como cualquier otro mandatario, Moreno Valle comenzó su administración con compromisos firmados ante notario y que, de no cumplir, abandonaría su puesto en 2014.

Por si fuera poco, su arribo a Casa Puebla fue con una mayoría en el Congreso del Estado que le brindó libertad para hacer y deshacer el estado poblano. Sus primeros conflictos los tuvo con la planta armadora Volkswagen que, tras su triunfo, anunció su retiro y llevó 500 millones de dólares de inversión a Guanajuato. Como respuesta, RMV recuperó a la planta que invirtió 750 millones de dólares y también atrajo para el estado la construcción de la planta de Audi. Al inicio de su sexenio y durante los próximos años, arregló que Puebla tuviera prioridad en los planes de desarrollo federal y logró que en su primer año diputados federales incrementaran el recurso al estado, a pesar de los recortes de la administración de Enrique Peña Nieto. Asimismo, el panista fue nombrado presidente de la Confederación Nacional de Gobernadores (Conago); fue el primer poblano en ostentar dicho cargo y lo colocó como uno de los líderes políticos con mayor peso a nivel nacional. En una entrevista para la Razón de México, el ex mandatario había revelado que su experiencia en el sector privado fue fundamental a la hora de gobernar el estado, manejando un pensamiento orientado a la obra pública y generar recursos. Aunque este tipo de pensamiento le trajo muchos detractores y enemigos no sólo en el sector político, también en la percepción de los poblanos.
En 2014 surgieron dos de los escándalos más fuertes de su administración y que se replicarían durante el resto de su gubernatura. El anuncio de la construcción del Museo Internacional Barroco de Puebla comenzaba a levantar críticas y opiniones por el financiamiento, los beneficios de su construcción y quién la realizaría. El diario estadounidense The Wall Street Journal reveló que la empresa Grupo Higa, que construyera la “casa blanca” de la ex primera dama Angélica Rivera, sería la encargada de la edificación, ésta tuvo un costo de 7 mil 280 millones 933 mil pesos. Uno de los monumentos más caros del morenovallismo fue realizado por uno de los empresarios más controvertidos del país y a quien Moreno Valle benefició con más construcciones en su sexenio. Aunado a esto, también se tuvo la aprobación de la conocida “Ley Bala”, oficialmente nombrada Ley para Proteger los Derechos Humanos y que regula el Uso Legítimo de la Fuerza por parte de los Elementos de las Instituciones Policiales del Estado de Puebla. Se aprobó el 19 de mayo de 2014 y establecía el uso legítimo de la fuerza por parte de elementos policiales.

Para el 9 de julio, la Secretaría de Seguridad Pública decidió mandar un equipo táctico a San Bernardino Chalchihuapan donde se manifestaban pobladores para restituir el registro civil. En el lugar se emplearon balas de goma y gas lacrimógeno para disipar a los inconformes. Como daño colateral, un menor de edad perdió la vida tras recibir el impacto de una bala de goma. El tema tocó fibras sensibles y provocó la movilización de activistas, creando la inconformidad de los poblanos, que se vio aprovechada por opositores del morenovallismo. En los siguientes años, le restaron un camino difícil a Moreno Valle para disuadir opiniones y seguir demostrando su trabajo en pro de los poblanos.









