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Kelly Bandala
Izúcar de Matamoros cuenta con diferentes historias y leyendas acerca de sus lugares más antiguos pero hay una que resalta dentro de los habitantes y que ha sobrevivido generación tras generación, esta es la leyenda del cerdo maligno.
Se dice que hace muchos años un grupo de amigos salieron, como cada semana, a su bar de costumbre; estos eran 3 amigos: Roberto, Abel y Juan. Este grupo era temido por muchos del pueblo ya que siempre que se encontraban juntos y con tragos encima se burlaban, abusaban e incluso golpeaban a toda persona que querían.
Después de ya haber festejado demasiadas horas, aquel grupo decidió salir del bar y dirigirse al auto el cual se encontraba a un par de cuadras estacionado.

Ya estaban cerca del auto cuando se percataron de que un animal se encontraba recostado sobre el cofre, este era un cerdo de gran tamaño. Los amigos se extrañaron al estar en tal situación pero tenían que irse así que decidieron mover al enorme animal del auto.
Aquel cerdo era demasiado pesado para 3 hombres y a pesar de que intentaron diferentes formas para moverlo, fracasaron. El grupo desesperado decidió pedir ayuda a las personas que seguían en el bar del que habían salido, pero al volver el animal había desaparecido. Impactados por lo ocurrido, aquellos hombres se fueron a casa.
A la siguiente semana el grupo volvió a ir de fiesta a aquel bar y cuando salieron sucedió lo mismo: había un cerdo en el cofre de su auto. Los hombres volvieron a pedir ayuda a las personas del bar y estas pensaron que era una broma pues no podría haber sucedido la misma situación de la anterior semana.
De igual forma que la vez anterior, al llegar todos al lugar, lo único que se encontraba era un auto normal y corriente. Las personas, al sentirse burladas, les dieron una golpiza a los 3 amigos sin dejar escuchar a uno de ellos quien aseguraba que se podría tratar de el cerdo maligno de una leyenda antigua.
Los 3 hombre golpeados, nerviosos y asustados, decidieron irse y no volver a aquel lugar; el susto les duró poco y una semana después volvieron a visitar un bar pero al salir de este el enorme cerdo los estaba esperando en el auto pero esta vez el animal estaba en 2 patas viéndolos de frente mientras se burlaba de ellos.
Los jóvenes quedaron paralizados y sin ellos poder hacer algo, el cerdo se les comenzó a acercar. Sacaron fuerzas y valor desde lo más profundo de ellos y salieron corriendo hasta llegar a sus casas.

Al día siguiente, los hombres buscaron su auto pero ninguno lo encontró ya que ni siquiera sabían dónde lo habían dejado. Este susto hizo que cada uno de aquellos jóvenes abusivos reflexionaran y dejaran de aprovecharse de las personas más nobles.
En Izúcar esta leyenda, a parte de conformar la cultura e historia del pueblo, también es una advertencia para todo aquel que con alcohol se sienta valiente y quiera aprovecharse de las demás personas. Así que ya sabes, si bebes en Izúcar de Matamoros, respeta a todos porque de lo contrario un cerdo maligno puede darte el susto más grande de la vida.










