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El surgimiento del coronavirus en el mundo, y su llegada a México, le cayó como anillo al dedo al Gobierno Federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador. La decisión que tomó también es un “método” para evitar el colapso del sistema de pensiones de los institutos Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste).
Mantener pensiones y jubilaciones es un gran gasto para ambos institutos por los altos porcentajes de su respectivo presupuesto destinados en 2019 en el rubro: para el IMSS representó el 57.9%, mientras que el Issste tuvo que destinar hasta el 70% para este cometido. Estos gastos afectaron en la renovación o el mantenimiento de equipo de los nosocomios.
De manera particular, el IMSS en 2019 recibió un total de 746 mil 738 millones de pesos, de los cuales tuvo que destinar 432 mil 941 millones para el pago de pensiones y jubilaciones. A su vez, el Issste se vio obligado a destinar 226 mil 143 de los 323 mil 322 millones de pesos que le fueron destinados el año pasado.
Es por ello que, al ser las personas mayores las más vulnerables ante el Covid-19, los sistemas de salud y seguridad social podrán tener un “respiro” en el pago de pensiones y jubilaciones al haber menos personas con esos derechos después de la pandemia.
El Covid-19 no es la única enfermedad que enfrenta México, recordemos que también existen están la diabetes, el cáncer (en sus diferentes variaciones) o el sida, que siguen representando un gran gasto para el país y que durante años sólo se han limitado a “estirar” lo más que se pudo el sistema de salud, hasta que llegó el coronavirus.
Incluso, cabe recordar, desde 2014 ya se veía una crisis de pensiones para 2021, lo cual se puede constar en la nota de Forbes “2021: ¿El año en que empezará la crisis de pensiones?”, publicada en noviembre de 2014, en el que se menciona lo siguiente:
“El futuro pinta desalentador en términos de pensiones y el escenario podría empeorar más pronto de lo que se cree. De acuerdo con datos de Principal Financial, será en 2021 cuando empiece el trámite de retiro para la generación Afore, los trabajadores que empezaron a trabajar después de julio de 1997 no tendrán una pensión ‘tradicional’, deberán ajustarse sólo a lo que hayan ahorrado en su cuenta individual en la Afore (…)
En 2014 se crearon menos de 40 nuevos planes de pensión, la cifra resulta mucho menor a los más de 120 registrados en 2013 y habla de una tendencia a la baja, pues en los últimos 10 años se ha creado el 50% de los planes que existen en empresas privadas con un aumento considerable año tras año”.
LAS FECHAS DEL COVID EN MÉXICO
El pasado 28 de febrero, el Gobierno de México reportó al primer contagiado de coronavirus en el país, el cual correspondía a un hombre que arribó a tierras mexicanas de un viaje de Italia, donde contrajo la enfermedad, desde entonces, los monitoreos e informes se realizaron de manera cotidiana para dar a conocer el avance de la epidemia en México.
Fue hasta el 16 de marzo, que, con 82 casos confirmados y ningún deceso hasta ese momento, dieron por iniciada la Jornada Nacional de Sana Distancia, como medida preventiva para disminuir los riesgos de contagios.
Dos meses y medio después, la cifra de casos confirmados acumulados es de 90 mil 664, mientras que se registraron un total de 9 mil 930 decesos, registrando un aumento alarmante día con día, por ejemplo, los 3 mil 152 aumentos en casos acumulados del 30 al 31 de mayo o los 151 decesos registrados en sólo un día.

EL FIN A LA JORNADA NACIONAL DE SANA DISTANCIA
Aún con esas alarmantes cifras, el Gobierno Federal no dudó en poner fin a la Jornada Nacional de Sana Distancia, delegando las responsabilidades a cada uno de los gobernadores de cada entidad federativa en la implementación de medidas sanitarias, así como la continuidad al confinamiento, dependiendo de los casos por estado, siendo que el país está casi en su totalidad en tonalidades rojas debido a los contagios.
La pobreza y el desempleo no son temas nuevos para los mexicanos; en 2018 se registró que el 41.9% de los mexicanos se encuentra en la pobreza, es decir, 52.4 millones; mientras que el 7.4% vive en pobreza extrema, lo que equivale a 9.3 millones de mexicanos.
Asimismo, se registró que, debido a sus ingresos, 8.6 millones de personas están en riesgo de pertenecer al porcentaje de pobreza.
Sin embargo, el gobierno de AMLO decidió levantar esta medida de prevención, sabiendo que especialmente la población antes mencionada que, en conjunto, suman el 56.2% de los mexicanos, y que es la misma que este día y el resto saldrán a trabajar y buscar el sustento para sus familias y evitar tener peores condiciones de vida.
Suena lamentable, pero esta “Nueva Normalidad” sólo hará que el número de contagios crezca; si estando activa la Jornada Nacional de Sana Distancia, se lograba ver a un gran número de mexicanos en las calles de las ciudades, con el levantamiento de dicha medida, los contagios y los decesos se terminarán por desbordar.

LOS DOS CAMINOS DE AMLO
El presidente López Obrador a lo largo de 3 meses, desde que se registró el primer contagio hasta el final de la Jornada Nacional de Sana Distancia, tuvo dos caminos para elegir, el que ya tomó o el de endeudar más al país para apoyar a los desempleados, empresarios y familias que realmente lo necesitan, así como comprar más insumos para combatir la pandemia.
Sin embargo, al ser una de las cosas que siempre criticó de los gobiernos anteriores, decidió optar por la reactivación de la economía y dejar que se contagie quien se tenga que contagiar, incluso diciendo lo siguiente:
“Nosotros no vamos a hacer lo que hizo Argentina (de endeudarnos económicamente), aunque se enojen los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional”, o “Estoy haciendo todo lo que sea posible para no contratar deuda porque ¡imagínense si endeudamos al país! No, y tenemos muchos recursos (…) Yo creo que vamos a tener fondos suficientes para rescatar al pueblo y vamos a salir adelante” o “no nos vamos a ir a la primera con lo que una y otra vez se ha aplicado y ha fracasado (adquirir deuda)”
Con la decisión de levantar la medida de Sana Distancia y sabiendo de sobra que los mexicanos saldrán a las calles a despejarse del confinamiento, AMLO prefirió que las personas murieran de Covid-19 que de hambre o pobreza, todo porque no colapse el sistema económico mexicano (más de lo que ya está).
Lo cierto es que México en ningún momento estuvo preparado para un confinamiento estricto, la economía carente del país y de muchos mexicanos pobres no era compatible con un modelo de “Home Office”.
¿Cómo decirle “quédate en casa” a aquellas personas que salen a recolectar pet y otros materiales reciclables para subsistir? Y ese es sólo un ejemplo, comerciantes y millones de mexicanos que a fuerza deben salir para poder comer, ahora tendrán un buen motivo para salir.
EL PAÍS EN FOCOS ROJOS
Las más recientes cifras del propio Gobierno de México indican que casi el 100% de las entidades federativas, excepto Zacatecas, se encuentra en focos rojos por alto riesgo de contagio; incluso, el subsecretario Hugo López-Gatell informó que el hecho de que se levantara la Jornada Nacional de Sana Distancia no implicaba el fin de la epidemia.
Sin embargo, con dicho anuncio no logró nada, tal es el caso de Puebla, donde los poblanos ni siquiera esperaron a que se cumpliera la fecha, sino que este fin de semana aprovecharon para reabrir sus comercios y, con ello, lograr grandes concentraciones de personas en calles céntricas, y así a lo largo del país.
Lo único que el Gobierno de México logró con esta medida es exponer al pueblo mexicano a contagiarse y correr un alto riesgo de morir a causa de este virus que no ha dejado de ser peligroso.
ESTADÍSTICAS POCO FAVORABLES
De acuerdo con el científico Youyang Gu y su modelo matemático creado para predecir el número de contagios en fechas posteriores, modelo usado por el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, el cual ha tenido un margen de error menor al 10%, se estima que en México el pico de la epidemia se producirá el 25 de julio, con 3 millones 487 mil portadores activos, mientras que el pico de muertes ocurriría el 6 de agosto, con una estimación de mil 934 fallecimientos por día.
Asimismo, el científico estima que para septiembre la tasa de mortandad en México sea la más elevada, con uno por cada mil habitantes, es decir, para dicho mes, el Covid-19 habrá cobrado la vida de más de 131 mil mexicanos.
ESTADOS, CON RESPONSABILIDADES INDIVIDUALES
Incluso, en días pasados, se decretó que las industrias mineras, de la construcción y la fabricación de transporte podrían regresar a la normalidad, sin embargo, en casos como el de Puebla, el propio gobernador tuvo que intervenir para evitar que esto fuera así, ya que esto rompería con las medidas de confinamiento y expondría a los ciudadanos al virus.
Sin embargo, con el inicio de esta “Nueva Normalidad”, los encargados de determinar el color de semáforo y las medidas a implementar serán los gobernadores de cada estado, con base en sus propias cifras, es decir, el Gobierno de México ya no se hará responsable de las cifras, sino que delegará toda responsabilidad.
Esto no sólo ayudará a no desgastar la imagen del Gobierno Federal, y ahora cada gobernador correrá con el desgaste político y mediático que le generará lidiar con la lucha contra la pandemia y las cifras diarias de su entidad a cargo, además de buscar y generar las condiciones necesarias de acuerdo al color de su semáforo, por lo que la presión social, sin una estrategia nacional, será aún mayor.
Con el creciente número de contagios y decesos, lo único seguro es que los sistemas de salud públicos y particulares terminen por colapsar.
Pese a que los 9 mil 930 decesos apenas representa el 0.0079% de todos los mexicanos, no se debe olvidar lo rápido que avanza esta pandemia y que cada día parece que las cifras quieren romper su propio récord, por lo que la creencia de que habrá un “tiempo de inmunidad” es completamente errónea.
Mexicanos, no se confundan, no salimos de la pandemia, salimos de casa con la pandemia para que el 56% de los mexicanos que no tienen un ingreso estable no mueran de hambre.
Usted, como mexicano, ¿qué decidirá? ¿Contagiarse por salir a trabajar o el confinamiento? ¿Considera una buena medida levantar la Jornada Nacional de Sana Distancia? ¿Qué pros o contras representa para usted la Nueva Normalidad? ¿El número de contagios y muertos aumentará? ¿Es esta situación una purga? Usted tiene la última palabra.









