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La FIFA enfrenta una investigación formal iniciada por las fiscalías generales de Nueva York y Nueva Jersey, junto con el Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador de Nueva York, debido a presuntas irregularidades en la comercialización de entradas para la Copa del Mundo 2026. Las autoridades han emitido una citación judicial contra el organismo rector del fútbol mundial para que divulgue documentos internos, tras recibir múltiples denuncias sobre la inflación artificial de precios, engaños en la ubicación de los asientos y una gestión de ventas que ha sido calificada como un “calvario” para los aficionados.
La investigación se centra en determinar si la FIFA incurrió en prácticas ilegales bajo las leyes de protección al consumidor al manipular las categorías de localidades y elevar los costos de forma desmedida. Entre los puntos clave bajo escrutinio se encuentran:
Precios históricamente altos: El costo de las entradas para el torneo actual ha superado cualquier registro de ediciones anteriores. Se ha señalado que el sistema de precios variables permitió un incremento promedio del 34% en 90 de los 104 partidos programados.
Publicidad engañosa: Se investigan denuncias sobre la creación de categorías de boletos “preferentes” lanzadas tras la venta inicial, las cuales habrían inducido a error a los compradores sobre la visibilidad y ubicación real de sus asientos.
Contradicciones en la demanda: Aunque el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha justificado los precios elevados citando un “apetito desmedido” del público y los costos de reventa en el mercado estadounidense, las autoridades han observado que todavía existe disponibilidad de entradas a precio nominal para la gran mayoría de los encuentros.

La fiscal general de Nueva Jersey, Jennifer Davenport, subrayó que ser sede de la Copa del Mundo no otorga a la FIFA licencia para “explotar a residentes y visitantes”, exigiendo transparencia y equidad en el proceso. La presión legal se suma a las tensiones previas que la FIFA ha mantenido con autoridades locales por los altos costos operativos del torneo, incluyendo polémicas recientes sobre tarifas de transporte excesivas para los asistentes.












