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Jacqueline Méndez
El bloqueo de la autopista Puebla–Orizaba a la altura de Palmarito Tochapan provocó este martes 2 de diciembre un caos carretero que se extendió por kilómetros. Desde la tarde, un grupo de campesinos cerró por completo ambos sentidos de la vialidad utilizando tractores, dejando varados a cientos de automovilistas, pasajeros de autobuses y transportistas que pasaron la noche entre el frío y la incertidumbre.
Las filas alcanzaron hasta 10 kilómetros de distancia, sin que se lograra liberar la circulación durante horas. Los manifestantes rechazan la nueva Ley de Aguas impulsada por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, la cual se prevé sea discutida y, posiblemente, aprobada en el Congreso de la Unión antes del 10 de diciembre.
Los agricultores acusan que la propuesta federal podría afectar sus actividades, pues contempla modificaciones en los títulos de concesión, que durante más de 30 años han regulado el acceso al recurso hídrico, y plantea reemplazarlos por permisos temporales. También incluye cambios en el manejo de volúmenes, usos, plazos y la regularización de pozos existentes. Los campesinos exigen precios justos y condiciones claras para quienes producen en el campo mexicano.
Sobre la organización del cierre, existen versiones —no confirmadas oficialmente— que apuntan a que la movilización habría sido convocada por Antonio Martínez, conocido como “El Toñín”, quien recientemente participó en otra protesta en la zona relacionada con la misma iniciativa de ley. Sin embargo, esta información no ha sido corroborada por autoridades y permanece en carácter presuntivo.










