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Mariel Serrano
La cuesta de enero ha llegado con fuerza a Puebla, y como cada año, los poblanos sienten el impacto en su bolsillo por el alza en los costos de frutas y verduras que pone a las familias poblanas ante un panorama económico desafiante. ¿Cómo afectarán estos incrementos a las compras del día a día?
La “cuesta de enero” hace referencia a los altos costos que las familias deben afrontar después de las celebraciones decembrinas. Durante el primer mes del año, el impacto de los gastos ocasionados por las festividades, sumado a los aumentos en los precios de productos básicos, crea una situación económica complicada para muchas familias, que ya enfrentan el reto de equilibrar sus finanzas. Este fenómeno se ve reflejado, sobre todo, en el incremento de los precios de productos agrícolas, como frutas y verduras, que se vuelven esenciales en la alimentación diaria de los hogares.
En Puebla, la “cuesta de enero” ha comenzado a evidenciarse desde los primeros días de 2025, con significativos aumentos en los precios de algunos productos de la canasta básica. En la Central de Abasto de Puebla, durante la segunda semana de enero de 2025 se registraron incrementos de hasta un 87.5% en ciertos productos como el chayote, que pasó de $18 a $23 por kg, lo que representa un incremento del 87.5%. Este aumento es uno de los más altos, pero no el único.
El chícharo, también registró un incremento considerable del 59%, pasando de $22 a $35 pesos por kg, mientras que el tomate aumentó un 44%, subiendo de 9 a 13 pesos por kilogramo. Entre otros alimentos que también experimentaron aumentos están la cebolla, que subió un 38%, el aguacate con un aumento del 15% (de 19 a 45 pesos por kilogramo) y el limón, que pasó de 10 a 12 pesos, lo que representa un incremento del 20%. Incluso productos como la papa y el chile poblano aumentaron entre un 12% y un 15%, lo que ha llevado a muchas familias a reconsiderar sus compras.
Sin embargo, no todos los productos han experimentado alzas de precios, algunos, como la zanahoria, han mantenido su precio estable en 8 pesos por kilogramo, mientras que el jalapeño presentó una disminución en su precio, pasando de 12 a 10 pesos, lo que representa una reducción del 16.7%. De igual manera, el habanero y el ejote han tenido caídas de precios, con el habanero bajando un 20%, pasando de 50 a 40 pesos por kilogramo. Además, la situación se agrava para aquellas familias que ya viven con un ingreso limitado, pues la inflación y los aumentos de precios no solo afectan a las frutas y verduras, sino que también inciden en otros productos esenciales, como el pan, la carne, y los productos lácteos, que ya han mostrado signos de aumento en los meses previos.
El aumento de precios también afecta directamente a los comercios y proveedores de estos productos, quienes, aunque en algunos casos se benefician de los incrementos, deben lidiar con el comportamiento del mercado agrícola. En la Central de Abasto de Puebla, por ejemplo, se realiza un monitoreo constante de los precios para intentar prever futuras variaciones y ajustar las estrategias de venta.
Las familias poblanas deberán estar atentas a la evolución de los precios, buscar alternativas más económicas y ajustar sus compras para afrontar este inicio de año con menos estrés financiero. Sin duda, la cuesta de enero es un recordatorio de la importancia de una planificación económica adecuada y de la necesidad de adaptarse a los cambios constantes del mercado.










