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La ceniza acumulada alcanza casi el techo de algunas casas en el poblado de Kebon, con un aspecto de paisaje lunar. Personal de emergencia busca posibles supervivientes atrapados
El volcán, situado en el sureste de la isla de Java, ha provocado la muerte de 14 personas y heridas a otras 56, sobre todo por quemaduras, según han informado este domingo las autoridades locales
EL ARCHIPIÉLAGO INDONESIO se asienta dentro del denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica con 127 volcanes activos y que es sacudida por miles de temblores al año, la mayoría de escasa magnitud
Infobae/El País
La erupción del volcán Semeru en Indonesia dejó al menos 14 muertos y decenas de heridos, dijo el domingo la agencia de mitigación de desastres (BNPB), mientras los equipos de rescate buscaban víctimas en un paisaje cubierto por profundas capas de ceniza.
El Semeru, la montaña más alta de la isla de Java, arrojó columnas de ceniza y nubes calientes el sábado que cubrieron las aldeas cercanas en la provincia de Java Oriental y provocaron que la gente huyera presa del pánico.
Los equipos de emergencia, desplazados al terreno para rescatar a posibles desaparecidos y asistir a los cientos de desplazados, han hallado con vida a una decena de mineros que se quedaron atrapados por la erupción del Semeru, de 3.676 metros de altitud y uno de los volcanes más activos del país.
Deambulando entre el barro y la ceniza gris, los habitantes de los pueblos situados al pie del volcán Semeru, en Indonesia, intentaban este domingo recuperar los escasos bienes que les han quedado tras la erupción.
Los trabajadores humanitarios han tenido que evacuar a los residentes cuando las coladas de lava llegaron a las aldeas y destruyeron varios edificios, vehículos y un puente en la región de Lumajang, clave para la conexión de la zona. “Varias regiones han quedado sumidas en la oscuridad después de haber sido cubiertas por cenizas volcánicas”, ha dicho el portavoz de la Agencia Nacional para la Gestión de Desastres Naturales, Abdul Muhari, quien ha agregado que se están construyendo refugios en varias localidades de la zona.
La erupción tuvo lugar a plena luz del día, alrededor de las 15.30 hora local, pero la espesa nube emitida por el volcán sumió en la oscuridad momentáneamente algunas de las zonas asentadas cerca del monte. El servicio de vulcanología de Indonesia situó en el nivel 2 (sobre un máximo de 4) el riesgo en la zona y emitió una alerta de vuelo para los aviones que circulen por la región.
Padres con sus hijas traumatizadas, viejos con colchones a cuestas. Agricultores con sus cabras en brazos, vivas de milagro. Tras la apocalíptica erupción de la víspera, todos están conmocionados y yerran de un lado a otro, en medio de una aldea reducida a la nada.
“De golpe, el cielo se oscureció y luego llegaron la lluvia y los nubarrones ardientes”, cuenta Bunadi, un habitante de la aldea de Kampung Renteng, en el este de Java, que afirma que se vio sorprendido por la irrupción de un “barro ardiente”.
Las cabañas que componen el pueblo se vieron arrasadas por las coladas de lodo ardiente y una lluvia de cenizas y escombros, obligando a centenares de familias a huir de la zona sin poder llevarse nada consigo. Muchos de ellos han perdido sus casas.
La erupción también cortó un puente estratégico que conecta dos áreas en el distrito cercano de Lumajang con la ciudad de Malang y destruyó edificios, dijeron las autoridades
Un funcionario de la BNPB dijo en una conferencia de prensa en la noche del domingo que habían fallecido 14 personas, 56 habían resultado heridas y 1,300 habían sido evacuadas. La mayoría de las lesiones eran quemaduras, según las autoridades.
En el área de Sumberwuluh, la ceniza gris y espesa cubrió y dañó las casas y los voluntarios intentaban rechazar a los conductores que querían regresar a sus hogares cerca de Semeru, dijo un testigo de Reuters.
Algunos aldeanos que huyeron de sus hogares lograron llevar ganado consigo, pero tenían que avanzar entre árboles caídos y otros obstáculos como rocas pesadas y sedimentos volcánicos calientes, dijo un funcionario local.
Los lugareños cuentan a sus familiares desaparecidos. “El torrente de lodo se llevó a diez personas”, cuenta Salim, otro habitante de Kampung Renteng. “Uno de ellos pudo haber escapado. Le gritamos que corriera, pero contestó: ‘no quiero, ¿quién dará de comer a mis vacas?’”, explica Salim.
No muy lejos de allí, en Sumber Wuluh, los tejados de las casas apenas sobresalen del suelo, lo cual da una idea del volumen de lodo que inundó el pueblo en muy poco tiempo.
Hay vacas muertas yaciendo en el suelo y, aunque algunos animales han logrado sobrevivir, muchos están mutilados, en carne viva, abrasados por la lava.
Taufiq Ismail Marzuqi, residente y voluntario de Lumajang, dijo a Reuters que las operaciones de rescate son “muy complicadas” debido al puente cortado y la escasa experiencia de los voluntarios. En un video que grabó podía verse a policías y soldados excavando con sus propias manos en busca de cadáveres.
El Semeru había empezado a emitir nubes calientes y flujos de lava recientemente, y el centro vulcanológico del país había advertido a la gente que no se acercara desde el miércoles, dijo.










