En el Circo de los Hermanos Ringling -que se define como el “mayor espectáculo sobre la tierra” y cuyas funciones llevan 146 años representándose- hay payasos, domadores, malabaristas, leones, tigres, canguros, llamas, monos… Pero no elefantes. Estos mamíferos fueron apartados de las carpas en mayo de 2016 ante las quejas de las agrupaciones animalistas por supuesto maltrato de los animales.

Una decisión que, según anunció este sábado el consejero delegado de la compañía, Kenneth Feld, les ha abocado al cierre del circo. “Mi familia y yo hemos tomado la difícil decisión empresarial de que Ringling Bros. and Barnum & Bailey tenga sus últimas actuaciones en mayo de este año”, apuntaba, resaltando la caída en la venta de entradas en la última década. Los costes de mantener el espectáculo hacían el negocio “insostenible para la empresa” añadía Feld.

La puntilla, sin embargo, la ha dado la ausencia de elefantes en el último semestre. “Sabemos que una de las principales razones por las que la gente venía al Ringling Bros era para ver los elefantes”, explicaba la hija de Kenneth, Juliette Feld, a la agencia Associated Press.

Ambos calificaban de “dramático” el desplome en las ventas de tickets tras la retirada de los majestuosos animales. Los elefantes, un símbolo de este icónico circo que empezó a utilizarlos en 1882, fueron trasladados a un centro de conservación de elefantes asiáticos que creó el circo en 1995 en Florida.

Coincidiendo con la salida de estos animales, los Feld probaron diferentes estrategias para atraer a más espectadores incluyendo nuevos espectáculos como out of this world (fuera de este mundo), en el que la pista central no tenía arena sino hielo. Las cifras no mejoraron lo suficiente. Un portavoz de la compañía indicaba que la venta de tickets de 2016 y la avanzada para 2017 auguraban que no iba a ser viable, según recoge el diario The New York Times.

La familia Feld adquirió el Ringling Bro hace medio siglo. Una compañía en la que trabajan más de 400 personas y a las que informaron ayer de que las últimas funciones se celebrarán en mayo. Durante los próximos cuatro meses, el circo llevará a cabo 30 representaciones de despedida en Estados Unidos.

La última función tendrá lugar el 21 de mayo en el Nassau Coliseum de Uniondale (Nueva York). Los dos trenes del circo -con 60 vagones cada uno y que recorren más de 57.000 km al año- viajarán por ciudades como Atlanta, Boston, Filadelfia y Brooklyn, entre otras.

Entre las organizaciones animalistas la celebración no se ha hecho esperar. “¡Victoria! El circo de los hermanos Ringling cierra”, decía la organización que aboga por el trato ético de los animales (PETA, por sus siglas en inglés) a través de Internet nada más conocer la noticia. Una decisión que PETA considera un triunfo después de “36 protestas” que han llevado a reducir la asistencia de espectadores “a un punto de no retorno”.

La organización también advirtió a otros circos de animales, zoos, parques de atracciones acuáticos que “tomen nota” de lo ocurrido porque “la sociedad ha cambiado y la gente ha abierto los ojos”. Una llamada de atención para recordar que ellos van a seguir protestando contra la captura y explotación de esos animales. El presidente y consejero delegado de The Humane Society, Wayne Pacelle, aplaudió la decisión de que la familia Feld se aparte del negocio. “No es aceptable por más tiempo llevar animales salvajes de ciudad en ciudad para que hagan acrobacias tontas”, subrayó.

En las redes sociales, el anuncio también fue laureado. El comediante Ricky Gervais lo consideraba una “victoria para la humanidad” y apuntaba que el próximo objetivo sería “vaciar los tanques” (en alusión a los parques recreativos marinos). El creador de series como Family Guy, Seth MacFarlane, señalaba que el cierre “acaba con 146 años de humillación animal para diversión humana. ¡Por fin!

https://www.youtube.com/watch?v=yfGVRtJkh4I

 

 

Texto publicado originalmente en: El Mundo