El ministro de Exteriores, Seguei Lavrov, pidió que se cumplan los acuerdos vigentes con el gobierno de Kiev. La región está convulsionada por las revelaciones sobre el espionaje ruso en el Este europeo y la expulsión de diplomáticos extranjeros de Moscú

Las hostilidades dejaron hasta la fecha unos 13,000 muertos, según estimaciones de la ONU

“Estos acontecimientos reflejan el rumbo agresivo de Rusia, que se ha observado durante muchos años. Rusia continúa mostrando falta de respeto por la integridad territorial de Ucrania, violando su soberanía, tratando de limitar el acceso a parte del mar Negro y el estrecho de Kerch”: Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN

De acuerdo a informes, Rusia ha anunciado la retirada de sus tropas de las fronteras de Ucrania con el pretexto de “completar con éxito los ejercicios”, pero al mismo tiempo mantiene su propia presencia militar y medios técnicos en las inmediaciones de las fronteras de Ucrania y en los territorios temporalmente ocupados de Donbás y Crimea.

 

Infobae/Ukrinform

 

El ministro de Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, advirtió este miércoles de que la posible modificación de los Acuerdos de Minsk podría provocar un baño de sangre en el este de Ucrania. Las fuertes declaraciones se producen en medio del escándalo desatado por el espionaje del Kremlin en República Checa, nación que acusa a los agentes de Putin de atentar contra empresas locales relacionadas a la provisión de tecnología militar a Ucrania.

En una entrevista con la agencia de noticias rusa Sputnik, el jefe de la diplomacia rusa acusó al Gobierno del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, de buscar invertir el orden de implementación de los acuerdos.

Para ello explicó que, la idea de Zelenski sería “hacerse en primer lugar con el control de Donbass, incluida la frontera con Rusia, y sólo después (…) celebrar elecciones o amnistiar a los excombatientes”. Según Lavrov, es “obvio que si lo hiciesen de ese modo, si alguien les dejara hacerlo, habría un baño de sangre”.

Las hostilidades dejaron hasta la fecha unos 13,000 muertos, según estimaciones de la ONU

En este sentido, sostuvo que Occidente no ha “podido o querido” obligar a Kiev a que “cumpla con los Acuerdos de Minsk en estricta conformidad con la secuencia prevista de los mismos”.

“El control de la frontera es el último paso, que se da una vez que esos territorios tengan estatus especial consagrado en la Constitución de Ucrania, una vez que celebren elecciones libres reconocidas como tales por la OSCE, etc.”, explicó.

Así, subrayó que es necesaria una amnistía total para los combatientes y no una selectiva. Los Acuerdos de Minsk, suscritos en septiembre de 2014 y en febrero de 2015, sentaron las bases para una solución política al conflicto, pero no derivaron hasta ahora en el cese de la violencia. Las hostilidades dejaron hasta la fecha unos 13.000 muertos, según estimaciones de la ONU.

Moscú, en este sentido, asegura que quiere evitar una guerra en el este de Ucrania. “Si eso depende de nosotros y de las milicias, en la medida en que podamos entender sus enfoques de principio, entonces se puede y se debe evitar una guerra”, dijo Lavrov.

Al mismo tiempo, manifestó que Zelenski tiene intención de “mantenerse en el poder” y que para ello “está dispuesto a pagar cualquier precio”, incluso “apoyar a neonazis y ultrarradicales que siguen declarando terroristas a las milicias de Donbass”.

Además, reivindicó que ahora la responsabilidad de que Kiev cumpla los acuerdos es de Occidente. “Sólo Occidente puede obligar al presidente de Ucrania a implementar lo firmado por su predecesor y por el mismo Zelenski en diciembre de 2019 en París”, señaló.

En este contexto, Lavrov ha afirmado que ahora “la verdad moral y jurídica internacional está de nuestro lado y del lado de la milicia”. Además, señaló los “errores de razonamiento” de Occidente sobre sus ejercicios militares.

“Ustedes recordarán esos gritos de que Rusia avanzaba sus tropas hacia las fronteras de Ucrania (…) Y luego cuando anunciamos la terminación de los ejercicios, desde Occidente empezaron a oírse exclamaciones malévolas de que Rusia se había visto obligada a dar marcha atrás, de que se había replegado (…) Esos países se hacen ilusiones”, expresó Lavrov.

Para él, el objetivo de estos países es aprovechar esta situación para hacer creer que su voz y su postura son “decisivas” en las relaciones internacionales. Las Fuerzas Armadas de Rusia concluyeron sus maniobras el pasado 22 de abril en el este de la península de Crimea, en las que participaron más de 10,000 efectivos, 1,200 equipos militares y 40 buques de la Armada.

Los países de la OTAN consideraron los entrenamientos de las fuerzas rusas como un “acto agresivo” contra Ucrania. Sin embargo, el Kremlin las acusaciones y defendió que su país se encontraba trasladando sus fuerzas militares dentro de su propio territorio.

Relaciones con Reino Unido

El ministro ruso aprovechó la ocasión para acusar a Reino Unido de tratar de socavar las relaciones entre Rusia y la Unión Europea. “En lo que respecta a las relaciones entre Rusia y Europa, creo que, como antes, los británicos están desempeñando un papel subversivo activo y muy serio”, dijo.

Asimismo, señaló que los británicos salieron de la UE pero “están tratando de influir al máximo posible en las posiciones que tomen los miembros de la UE respecto a Moscú”, pero al mismo tiempo “nos envían señales proponiendo establecer algunos contactos”.

Alianza del Atlántico Norte pide que Rusia detenga invasión militar en Ucrania

La Alianza del Atlántico Norte acoge con beneplácito el reciente alivio de las tensiones en las fronteras de Ucrania, pero sigue exigiendo que Rusia detenga la concentración militar y se una al proceso político para resolver el conflicto.

Así lo ha afirmado el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en una rueda informativa tras las conversaciones con el primer ministro de Eslovaquia, Eduard Heger.

“En lo que respecta a Ucrania, hemos visto que ha habido una cierta reducción de la tensión, y lo saludamos. Al mismo tiempo, seguimos muy de cerca la situación y los acontecimientos. Esperamos que Rusia finalice todas las acumulaciones militares en Ucrania y en sus inmediaciones. También esperamos que Rusia se una, de buena fe, al proceso político, porque sólo a través de las negociaciones y el proceso político podemos encontrar una solución política a largo plazo”, dijo el jefe de la Alianza.

“He hablado con el presidente Zelensky recientemente. También tuvimos la visita del ministro de Asuntos Exteriores Kuleba, que estaba en la OTAN e informó al Consejo del Atlántico Norte. Los aliados de la OTAN reafirmaron su fuerte apoyo político y práctico a Ucrania. Continuarán ayudando a Ucrania a implementar reformas y modernizar las instituciones de seguridad y defensa. Los aliados en la OTAN también brindan todo (el necesario, ed.) apoyo práctico y entrenamiento para Ucrania”, agregó el secretario general de la OTAN.

Señaló que los aliados de la Alianza están muy preocupados por lo que ha estado sucediendo en Ucrania durante las últimas semanas. Estos acontecimientos, dijo, reflejan el rumbo agresivo de Rusia, que se ha observado durante muchos años. Rusia continúa mostrando falta de respeto por la integridad territorial de Ucrania, violando su soberanía, tratando de limitar el acceso a parte del mar Negro y el estrecho de Kerch.

Según Stoltenberg, la OTAN demuestra una firme solidaridad con Ucrania. Los aliados están profundamente preocupados por las acciones desestabilizadoras de Rusia tanto en Ucrania como en toda la zona euroatlántica, incluido el territorio de la OTAN.

“Nos solidarizamos plenamente con la República Checa después de la explosión fatal en el depósito de municiones”, agregó el jefe de la Alianza.

Según los informes, Rusia ha anunciado la retirada de sus tropas de las fronteras de Ucrania con el pretexto de “completar con éxito los ejercicios”, pero al mismo tiempo mantiene su propia presencia militar y medios técnicos en las inmediaciones de las fronteras de Ucrania y en los territorios temporalmente ocupados de Donbás y Crimea.

Conflicto entre Ucrania y Rusia, en posible mesa de diálogo

El jefe de la Oficina del Presidente, Andriy Yermak, afirmó que aún se desconocen la fecha y el lugar de las conversaciones entre los presidentes de Ucrania y Rusia, pero que sí serán significativas.

Según Ukrinform, Yermak lo declaró en el aire del canal de televisión Ucrania 24.

“Recibí una orden del presidente, así que estoy trabajando sobre eso ahora. Aún se desconocen la fecha y el lugar de estas conversaciones. Pero estoy absolutamente seguro de que serán muy significativas, porque hay mucho de qué hablar. Necesitamos hablar de los resultados de los acuerdos alcanzados en la cumbre celebrada en diciembre en el ‘formato Normandía’. Es necesario abordar muchas cuestiones. Así, creo que, por supuesto, estas conversaciones pueden ser significativas y verdaderamente históricas, pero no puedo decir la fecha, el lugar u otros detalles”, declaró Yermak.

Al mismo tiempo, destacó que la parte ucraniana está llevando a cabo negociaciones “muy complicadas”.

“Su característica es que hasta el momento hayan podido flaquear durante mucho tiempo, bloquearse y luego llevar muy rápidamente a ciertos resultados. Por lo tanto, deben continuar”, dijo.  Según él, debemos seguir trabajando en todas las direcciones y en todos los formatos.

“Porque no sabemos qué formato traerá finalmente la tan esperada paz a nuestra tierra, cuándo podremos recuperar nuestros territorios, traer de vuelta a nuestra gente y realmente poner fin a la guerra”, dijo.

Como se informó, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, dio instrucciones al jefe de su Oficina, Andriy Yermak, de negociar con representantes de la Administración presidencial de la Federación Rusa sobre una posible reunión con el presidente Putin.