El mandatario habló de grupos que conspiran contra la democracia. Reporte Índigo Luego de los señalamientos de la OEA y la petición de las Fuerzas Armadas, Evo Morales renunció este domingo a la presidencia de Bolivia para pacificar al país. El mandatario aseveró que su principal objetivo es buscar la paz para los bolivianos, incluso habló de grupos que conspiran contra la democracia. “Nuestro gran deseo es que vuelva la paz social, he pedido con todo respeto a todos los bolivianos que sepan cómo grupos conspiran contra la democracia (…) tengo la obligación de buscar esta paz (…) y por esta razón estoy renunciando”, dijo. Durante el mensaje que ofreció, recordó que su mandato duró 13 años, nueve meses y 18 días, sin embargo aseveró que nunca fue con ambiciones personales. “No he robado nada, si lo piensan, presenten una prueba”, retó y agregó que había llegado por el pueblo y no por la plata. Afirmó que ‘su pecado es ser indígena, dirigente sindical, cocalero’, por ello, pidió a sus adversarios que “si quieren vengarse, con Evo y con Álvaro, no con nuestras familias”. Venimos de sectores de trabajadores, de hermanos muy humildes, pensando siempre como reducir la pobreza, y recordó que se redujo del 38 a un 15 por ciento del total de la población. Advirtió que la lucha continuará y agregó que con su salida del poder busca evitar el derramamiento de sangre propiciada por sectores opositores. Estamos dejando nuevas generaciones en desarrollo, nuevas juventudes más humanas, y llamó a tener valores y a no ser instrumentos del sistema capitalista, en particular a la policía boliviana.