También hicieron un llamado para que la edil capacite al personal a su cargo en materia de Derechos Humanos y así se sensibilicen sobre la labor social que realizan representantes de los medios de comunicación

Japhet Alcocer

 La Red Puebla de Periodistas y 43 comunicadores firmaron un documento en el que exigen a la presidenta municipal de Puebla, Claudia Rivera Vivanco, ofrecer una disculpa pública a los periodistas Diana López y Fernando Castillo por los hechos ocurridos el pasado 4 de julio, donde ambos comunicadores sufrieron agresiones por parte del personal del Ayuntamiento de Puebla. De igual manera, el escrito hace un llamado a la edil capitalina “para que capacite al personal a su cargo en materia de Derechos Humanos y así se sensibilicen sobre la labor social que realizan los representantes de los medios de comunicación”.

Además, hace mención que con anterioridad la Red realizó un curso sobre libertad de expresión, al cual la presidenta municipal, Claudia Rivera, no asistió: “Cabe señalar que el 30 de agosto de 2018, la Red coadyuvó para que la organización Artículo 19 impartiera un curso sobre libertad de expresión dirigido a presidentes municipales y diputados locales, pero en esa actividad no participó Rivera Vivanco y en su lugar envió a una suplente, de nombre Argelia Arriaga”.

 El día 4 de julio, una escolta de Rivera Vivanco empujó y dio golpes con el codo en múltiples ocasiones a la periodista Diana López, quien después de los hechos ocurridos tuiteó la siguiente información: “Aguanto muchas cosas sin quejarme, pero por mis compañeros reporteros que hoy me entero han padecido lo mismo, denuncio públicamente que la “guardaespaldas” de @RiveraVivanco_ me GOLPEÓ y MANOSEÓ en entrevista a la alcaldesa, que al escuchar la queja dio vuelta y siguió su camino”.

Ese mismo día, el periodista Fernando Castillo dio a conocer que después de difundir una nota sobre el asunto de Diana López, recibió una llamada por parte del Ayuntamiento de Puebla, en la que le indicaron que podía ser demandado por daño moral. Cabe mencionar que en el escrito, la Red mencionó que el comunicador calificó el hecho como un acto de intimidación, además de que la llamada se realizó por un número particular y no por las líneas telefónicas del Ayuntamiento.