🎧 Usa el reproductor para escuchar esta nota
Luis Kova
En entrevista con la titular del programa federal Leche para el Bienestar en Puebla, Paola Ruiz, destacó los avances, retos y metas de esta estrategia social que busca garantizar la seguridad alimentaria en la entidad con una cobertura que ya supera los 220 mil derechohabientes.
Durante la conversación, la funcionaria subrayó que el programa, con más de 80 años de historia en México —desde sus inicios, su transformación en Conasupo, posteriormente Liconsa y ahora bajo el nombre actual— mantiene firme su misión de apoyar a las familias más vulnerables.
“Cambiamos de nombre, pero no de objetivo: garantizar la alimentación de calidad para quienes más lo necesitan”, puntualizó.
AMPLIACIÓN DE BENEFICIARIOS Y COBERTURA
Uno de los anuncios más relevantes es la ampliación del padrón de beneficiarios. A partir de enero de 2026, adolescentes de entre 15 y 17 años podrán incorporarse al programa, sumándose a sectores prioritarios como niñas y niños desde los seis meses, mujeres embarazadas o en lactancia, adultos mayores, personas con discapacidad y personas con enfermedades crónicas.
Además, el esquema también contempla a hombres mayores de 55 años y mujeres a partir de los 45, consolidando un universo amplio de atención social.
En Puebla, el programa opera con más de 430 puntos de venta distribuidos en los 217 municipios, incluyendo juntas auxiliares, inspectorías y colonias de la capital. La meta nacional, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, es alcanzar 10 millones de beneficiarios hacia el año 2030.

CRECIMIENTO SIN PRECEDENTES EN INFRAESTRUCTURA
Paola Ruiz destacó que, desde su llegada hace dos años y medio, se ha logrado una expansión significativa en la inauguración de más lecherías.
“Antes se abrían máximo tres al año; hoy llevamos más de 100 nuevas lecherías en todo el estado”, afirmó.
Este crecimiento ha sido posible gracias a la simplificación de trámites y a una política de “más territorio y menos escritorio”, lo que ha permitido reducir tiempos de apertura a tan solo 20 días en algunos casos.
IMPACTO SOCIAL Y ECONÓMICO
El programa no sólo beneficia a las familias consumidoras, sino también a los productores locales. El Gobierno de México compra la leche a pequeños y medianos productores a un precio de 11.50 pesos por litro en centros de acopio, fortaleciendo así la economía del sector.
📌 Nota recomendada
![]() | Realiza Congreso jornada de capacitación sobre protocolos de actuación contra el abuso infantil en escuelas |
Posteriormente, el producto pasa por un proceso de pasteurización y fortificación con nutrientes esenciales como hierro, zinc, ácido fólico y vitaminas B6 y B12, garantizando su calidad.
El costo final de producción asciende a aproximadamente 22 pesos por litro; sin embargo, gracias al subsidio federal, los beneficiarios adquieren el producto a sólo 7.50 pesos, representando un apoyo directo a la economía familiar.
COMBATE A LA DESNUTRICIÓN
Uno de los logros más destacados es el impacto en comunidades con altos índices de marginación. Ruiz ejemplificó el caso de la junta auxiliar de San Miguel Canoa, donde anteriormente el consumo de leche era limitado.
“Hoy ya contamos con una lechería en la zona y estamos fomentando mejores hábitos alimenticios, logrando avances importantes en la erradicación de la desnutrición”, explicó.
Asimismo, resaltó que estudios de calidad han posicionado a esta leche como una de las mejores del país, incluso por encima de marcas comerciales de mayor costo.

REGISTRO Y CONTACTO
Para integrarse al programa, las y los interesados pueden acudir directamente a las oficinas ubicadas en la 13 Poniente 1303, en el barrio de Santiago, en un horario de 10:00 a 16:00 horas, o bien contactar a la titular a través de sus redes sociales, donde se brinda orientación personalizada sobre el punto de venta más cercano.
Finalmente, Paola Ruiz reiteró su compromiso de mantener cercanía con la ciudadanía y continuar ampliando la cobertura del programa en coordinación con los tres órdenes de gobierno, incluyendo el respaldo del gobernador Alejandro Armenta y autoridades municipales.









