Kelly Bandala

La famosa fuente de la China Poblana se encuentra en la Diagonal Defensores de la República; este lugar es una referencia de nuestra ciudad y detrás de este hay una leyenda que lo caracteriza.

Cuenta la leyenda que el marqués de Gelves ,Diego Carrillo de Mendoza, y el virrey de la Nueva España pidieron a un mercader traer una joven de Filipina para servirles. La niña que el mercader consiguió para trabajar como sirvienta se llamaba Mirra; esta niña había sido raptada por piratas portugueses y llevada al sur de India, después de unos días escapó de sus captores y el lugar donde decidió refugiarse fue en una misión jesuita, ahí fue bautizada como Catarina de San Juan pero no tuvo mucha suerte, las personas que la habían raptado la lograron encontrar y la vendieron al mercader que había llegado de La Nueva España.

El mercader ya llevaba a la niña para ponerla al servicio del marqués de Gelves pero, al llegar, la vendió a un comerciante poblano llamado Miguel de Sosa; este hombre le dió diez veces más de lo que el virrey le había prometido por ella.
Se dice que Catarina de San Juan (o Mirra), aún estando en Puebla, siguió vistiendo la ropa del lugar donde provenía la cual era muy similar al traje típico que actualmente se conoce.

Después de unos años de la llegada de la joven, el comerciante poblano murió dejando un testamento donde daba la orden de que se liberara a su esclava. La joven, ya libre, fue acogida por un convento donde se dice que tenía revelaciones frecuentes de la Virgen María. La joven creció en el convento y se convirtió en una mujer admirada por su bondad.

Catarina de San Juan murió a la edad de ochenta y dos años un cinco de enero; todos los que la conocieron la recordaban como una mujer buena que tenía conexión con lo sagrado y al paso de los años, los habitantes de Puebla le comenzaron a rendir veneraciones como a cualquier santo. Catarina de San Juan se convirtió en una figura casi religiosa pero, en 1969, la Santa Inquisición prohibió a todos los poblanos rendirle cualquier tipo de culto y oración. Se dice que los restos de Catarina descansan en el Templo de la Compañía y es por eso que este lugar también es conocido como La Tumba de la China Poblana.

Con el paso del tiempo, la China Poblana se ha convertido en una de las figuras poblanas más populares; el traje típico de esta figura está compuesto por una falda de paño rojo, lleno de lentejuelas y en el frente el águila nacional.