Exclusivas Puebla y Agencias

 

Día mundial contra el trabajo infantil de 2021 se centrará en el impacto de la crisis actual en el trabajo infantil. La pandemia de salud de Covid-19 y el consiguiente impacto económico y de mercado laboral están teniendo un gran impacto en la vida y los medios de vida de las personas. Lamentablemente, los niños suelen ser los primeros en sufrir.

La crisis puede empujar a millones de niños vulnerables al trabajo infantil. Se estima que ya hay 152 millones de niños en situación de trabajo infantil, de los cuales 72 millones realizan trabajos peligrosos. Estos niños ahora tienen un riesgo aún mayor de enfrentar circunstancias aún más difíciles y de trabajar más horas al día.

Este año, al igual que en 2020, la campaña del Día mundial será virtual y se organiza conjuntamente con la Marcha Mundial Contra el Trabajo Infantil y la Alianza internacional de cooperación sobre el trabajo infantil y la agricultura (IPCCLA) .
Un documento conjunto de la OIT y Unicef sobre el impacto del Covid-19 en el trabajo infantil, publicado el 12 de junio de 2020, examinará algunos de los principales canales a través de los cuales es probable que la pandemia afecte el progreso hacia la eliminación del trabajo infantil.

 

Prevalencia del trabajo infantil

 

Muchos niños en todo el mundo participan en formas de trabajo remuneradas y no remuneradas que no son perjudiciales para ellos. Sin embargo, se considera niños trabajadores cuando son demasiado jóvenes para trabajar o participan en actividades peligrosas que pueden comprometer su desarrollo físico, mental, social o educativo. En los países menos adelantados, algo más de uno de cada cuatro niños (de 5 a 17 años) realiza trabajos que se consideran perjudiciales para su salud y desarrollo.

África ocupa el primer lugar entre las regiones, tanto por porcentaje de niños en trabajo infantil (una quinta parte) como el número absoluto de niños en situación de trabajo infantil: 72 millones. Asia y el Pacífico ocupan el segundo lugar con un siete por ciento y 62 millones en términos absolutos.

Las regiones de África y Asia y el Pacífico juntas alcanzan la cifra de casi nueve de cada diez niños en situación de trabajo infantil en todo el mundo. La población restante se divide entre las Américas (11 millones), Europa y Asia Central (6 millones) y los Estados árabes (1 millón). En términos de incidencia, el cinco por ciento de los niños están en situación de trabajo infantil en las Américas, el cuatro en Europa y Asia Central, y el tres en los Estados Árabes.

A pesar de que el porcentaje de niños en trabajo infantil es más alto en los países de bajos ingresos, su número es en realidad mayor en los países de ingresos medios: el nueve por ciento en los países de ingresos medios bajos, y el siete, en los de ingresos medios altos. Las estadísticas sobre el número absoluto en cada grupo de ingresos nacionales indican que 84 millones de niños están en situación de trabajo infantil, el 56 por ciento de los cuales vive en países de ingresos medios, y otros 2 millones viven en países de altos ingresos.

 

El Covid-19 y el trabajo infantil

 

El Covid-19 ha sumido al mundo en una crisis sanitaria sin precedentes. Los efectos nocivos de esta pandemia no tienen el mismo impacto en todo el mundo. Se espera que afecte más negativamente a los países más pobres y en las zonas más pobres, y a los ya más desfavorecidos o vulnerables, como los niños en situación de trabajo infantil y las víctimas de trabajo forzoso y trata de personas, particularmente las mujeres y niñas.

En julio de 2019, la Asamblea General de la ONU declaró 2021 como el Año Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil, bajo el liderazgo de la Organización Internacional del Trabajo. El objetivo es fomentar actividades para erradicar el trabajo forzoso y el trabajo infantil y de esta manera poner fin al trabajo infantil en todas sus formas antes de 2025.

 

Plan de acción

 

El Objetivo de Desarrollo Sostenible número 8, en su Meta 7, urge a todos a adoptar medidas inmediatas y eficaces para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a las formas modernas de esclavitud y la trata de seres humanos y asegurar la prohibición y eliminación de las peores formas de trabajo infantil, a más tardar en 2025, como un paso esencial lograr el empleo pleno y productivo, trabajo decente para todos y el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible.

La acción de la OIT en pro de la abolición del trabajo infantil se ha intensificado en los últimos cuatro años y desde la publicación del primer Informe global sobre este tema se han logrado avances considerables. En los próximos 3 años el desafío consistirá en que la OIT trabaje de manera más centrada y estratégica para actuar como catalizador de una alianza mundial revitalizada en apoyo de la acción nacional encaminada a abolir el trabajo infantil. Esta transformación del enfoque con respecto al liderazgo mundial permitirá garantizar que la OIT contribuya de manera más eficaz a relegar el trabajo infantil a la historia.

 

La OIT promueve la acción en los siguientes ámbitos:

La ratificación universal de los convenios sobre el trabajo infantil y todos los convenios fundamentales de la OIT.

La garantía de un nuevo enfoque en las políticas nacionales y los programas para promover un enfoque integrado de todos los principios y los derechos fundamentales en el trabajo.

Un mayor conocimiento de las causas del trabajo infantil.

Definición más completa y reconocida a nivel internacional del concepto de la edad mínima de admisión al empleo o al trabajo y la edad para la realización de la escolaridad obligatoria.

Fortalecimiento de la seguridad y la salud en el trabajo para todos los trabajadores, pero con garantías específicas para los niños entre la edad mínima de admisión al empleo y la edad de 18 años mediante la preparación y/o actualización de las listas de trabajo infantil peligroso.

Promover y fortalecer el funcionamiento de las instituciones y los mecanismos encaminados a vigilar la aplicación y el cumplimiento efectivo de los derechos fundamentales en el trabajo, incluida la protección contra el trabajo infantil, (cortes, tribunales, jueces, inspectores del trabajo y seguimiento del trabajo infantil).

Continuar con el desarrollo de las actividades de promoción y de alianzas estratégicas a nivel internacional, nacional y local, así como promover el movimiento mundial contra el trabajo infantil.

Replicar y ampliar las buenas prácticas que han tenido resultados sostenibles.

Plataforma internacional contra el trabajo infantil

 

En abril de 2012, la Plataforma sobre el trabajo infantil se traspasó a la Organización Internacional de Empleadores (OIE) y a la Confederación Sindical Internacional (CSI), copresidentes del Grupo de trabajo del Pacto Mundial de las Naciones Unidas.

La Plataforma sobre el trabajo infantil tiene como objetivo identificar los obstáculos a la aplicación de los Convenios de la OIT en las cadenas de producción y en sus comunidades vecinas, identificar métodos prácticos para superar estos obstáculos y catalizar la acción colectiva.