La victoria sobre los franceses en Puebla, hace 155 años, forjó la nación mexicana. “La fecha ha marcado un antes y un después en México porque ni la Revolución ni la Independencia reunieron las fuerzas de todos los estratos contra un solo oponente”, afirma el compositor Sergio Berlioz, creador de la obra ‘La luz de mayo’.

Curioso que a un compositor se le encargue una sinfonía (una obra para orquesta que consta de más de un movimiento) sobre una batalla histórica de aires triunfales como la que sostuvo México contra el ejército francés el 5 de mayo de 1862, y en toda la partitura no se evoque un solo balazo.

Sobre todo porque el choque campal dibujó un poderoso paisaje sonoro. Esa mañana, la paz del aire poblano se reventó con un cañonazo en seco. Eran las 11:15 cuando aquel trueno, lanzado desde el Fuerte de Guadalupe, en el norte de la ciudad, dio inicio a la contienda, seguido de un denso repiquetear de campanas.

Nada de eso se deja oír en La luz de mayo, la obra que hace cinco años le comisionó el gobierno poblano a Sergio Berlioz para conmemorar 150 años de la batalla en la que México venció a los invasores franceses que pretendían, bajo la orden de Napoleón III, extender sus dominios en el continente.

 

 

Texto publicado originalmente en: El Financiero