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Jacqueline Méndez
La presencia del gusano barrenador del ganado ha provocado una crisis en la producción de carne en Puebla, con una reducción del 24 por ciento en el sacrificio de reses, lo que se traduce en escasez y un aumento en los precios al consumidor.
De acuerdo con José Ángel Minutti, encargado de la Industrial de Abastos, esta situación ha derivado en una alza significativa en el costo de la carne, impactando directamente la economía de las familias poblanas.
El problema se originó por la mosca Cochliomyia hominivorax, portadora del gusano barrenador, de la cual se han registrado 42 casos en el estado, 10 de ellos aún activos. Los municipios más afectados son Eloxochitlán, Molcaxac y Tetela de Ocampo, donde los productores han tenido que sacrificar reses infectadas para evitar la propagación del parásito.
El Consejo Estatal Agropecuario de Puebla (Ceagro) informó que, debido a esta situación, el precio del kilo de carne ha pasado de 180 a 230 pesos, en promedio. Además, productores que antes exportaban a Estados Unidos —y que ahora enfrentan restricciones sanitarias— han optado por vender en el mercado interno a precios más altos, en detrimento de los consumidores locales.
Ante este panorama, se analiza la importación de carne desde Brasil para estabilizar el abasto y reducir costos, aunque dicha operación requiere estrictos certificados y permisos sanitarios antes de su comercialización.
Minutti explicó que las ventas del sector cárnico han caído un 4% en octubre, pero confió en una recuperación gradual durante noviembre, una vez que se controle el brote del gusano barrenador y se normalicen las cadenas de suministro.
Aunque Puebla no es un estado ganadero predominante como Tabasco o Chiapas, sí juega un papel clave en la distribución regional, por lo que esta contingencia ha generado afectaciones logísticas y económicas que repercuten en el precio final para las familias poblanas.










