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Mariel Serrano
La Flor de Nochebuena continúa consolidándose como una de las actividades agrícolas más representativas de Puebla, donde se producen más de 3 millones de plantas cada año gracias al trabajo de 216 productoras y productores que mantienen viva esta tradición agrícola.
De acuerdo con Ana Laura Altamirano, Secretaría de Desarrollo Rural, la entidad alcanza una derrama económica superior a los 110 millones de pesos y genera más de 3 mil empleos directos e indirectos.
La titular nformó que en el estado se destinan 70 hectáreas bajo agricultura protegida, una superficie que permite mantener estándares de calidad en cada ejemplar mediante procesos especializados de nutrición, control climático, manejo fitosanitario y selección varietal. Este esquema productivo ha permitido que Puebla conserve un papel destacado dentro de los cinco estados con mayor producción nacional, junto con Michoacán, Morelos, Ciudad de México y Jalisco.
Atlixco se consolida como el principal referente de este cultivo, al concentrar cerca de 2 millones de plantas anuales y atraer visitantes interesados en conocer de primera mano el proceso florícola.
La Sierra Norte aporta más de 1 millón de ejemplares mediante el trabajo de municipios como Huauchinango, Zihuateutla, Tlaola, Chiconcuautla y Xicotepec, donde las comunidades han fortalecido la producción a través del trabajo colectivo.
Ana Laura Altamirano, destacó que detrás de cada cultivo existe el esfuerzo de mujeres, jóvenes y familias que encuentran en esta actividad no solo una fuente de ingreso, sino también un elemento de identidad comunitaria.
Agregó que la actual administración, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Alejandro Armenta, impulsa el turismo comunitario como una herramienta para visibilizar el conocimiento de las y los productores, abrir espacios de aprendizaje y atraer visitantes a las zonas florícolas.
Para la temporada decembrina, la secretaria invita a la ciudadanía a recorrer viveros en Atlixco, Chignahuapan, Xicotepec y Huauchinango, donde se exhiben variedades tradicionales y nuevas presentaciones que enriquecen la oferta regional. Productores como Héctor, originario de Huauchinango, subrayan que el fortalecimiento institucional ha sido clave para revitalizar el sector. “Después de muchos años podemos decir con felicidad que el gobierno ha vuelto a mirar hacia la floricultura”, afirmó.
Con estas acciones, Puebla reafirma su liderazgo nacional y afianza a la Flor de Nochebuena como un motor económico, social y turístico que distingue a la entidad durante la temporada navideña.










