Ya son siete meses de su extradición de México a Estados Unidos, el exlíder del Cártel de Sinaloa, Joaquín El Chapo Guzmán, recibió su primera visita familiar en la prisión de máxima seguridad del Centro de Detención Metropolitano, en Brooklyn, Nueva York.

A la vista asistieron únicamente las gemelas que el capo procreó con Emma Coronel, María Joaquina y Emali Guadalupe, de cinco años de edad, acompañadas de su tía Brenda Guzmán Loera y la abogada de El Chapo, Silvia Rocío Delgado García.

A Emma Coronel no se le permitió la entrada debido a que la Fiscalía supone que a través de ella el capo podría retomar el control del Cártel de Sinaloa.

Tampoco estuvieron presentes en la visita Michelle Gelernt y Michael Schneider, los dos abogados de oficio de Guzmán Loera, ni Jeffrey Lichtman, uno de los litigantes privados con los que El Chapoquiere sustituir a los primeros.

Guzmán Loera fue extraditado a Nueva York, Estados Unidos, el pasado 19 de enero, hace ya siete meses y desde entonces se ha quejado de las condiciones de reclusión en las que vive, mismas que son defendidas por la fiscalía que argumenta que son las indicadas dado que se fugó dos veces de cárceles de “máxima seguridad” en México.

El lunes pasado, Lichtman, quien forma parre del equipo de abogados privados especializados en mafia y narcotráfico, se quejó de que su cliente se encuentra en condiciones de cautiverio “obscenas”.

“Nunca he visto algo como esto. No tiene contacto alguno con el mundo exterior” y esto ha generado “un deterioro de sus facultades mentales”, dijo el abogado con 27 años de experiencia en representación de mafiosos y miembros del crimen organizado.

Texto originalmente publicado por: Revista Proceso