El comunicado franco-alemán se sumó a las recientes declaraciones del secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, y el ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, sobre las acciones intimidatorias de Rusia.

 Alemania y Francia, mediadores en las tensiones entre Rusia y Ucrania, hicieron este sábado un llamado “a la moderación” y a la “desescalada inmediata” entre ambos países.

 Berlín y París pidieron “a las partes que demuestren moderación y procedan a una desescalada inmediata”, afirmando que seguían “con una gran vigilancia los movimientos de fuerzas rusas”.

El presidente estadounidense, Joe Biden, prometió a Kiev su apoyo “inquebrantable” frente a la “agresión de Rusia”, considerada como un socio militar de los separatistas, algo que Moscú niega.

 

Infobae

 

Francia y Alemania han manifestado este domingo sus preocupaciones por el aumento de las tensiones en el este de Ucrania.

La embajada de Alemania en Ucrania ha compartido un comunicado conjunto en el que se señala la preocupación por “el creciente número de violaciones del alto el fuego en este de Ucrania”.

“Estamos siguiendo la situación y pedimos moderación y una desescalada inmediata de las tensiones”, ha compartido la embajada alemana. Asimismo, ha añadido en el comunicado que “apoyan la soberanía y la integridad territorial de Ucrania” y han solicitado que “continúen los esfuerzos para que se implementen los acuerdos de Minsk”.

Este comunicado se suma a las recientes “preocupaciones” de Estados Unidos mostradas el pasado miércoles por el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, y el ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, cuando mantuvieron una conversación telefónica.

En el este de Ucrania los conflictos se han mantenido desde hace años por las tensiones entre Ucrania y Rusia. En el caso de Crimea, Rusia se anexionó este territorio durante el conflicto de 2014 con Ucrania antes de que la población decidiera su incorporación en un referéndum mientras que la región de Donbás vive desde hace años un conflicto armado que enfrenta a las tropas del Gobierno ucraniano y a los separatistas prorrusos.

Los Acuerdos de Minsk, suscritos en septiembre de 2014 y en febrero de 2015, sentaron las bases para una solución política al conflicto, pero no han derivado hasta ahora en el cese de la violencia. Las hostilidades han dejado hasta la fecha unos 13.000 muertos, según estimaciones de la ONU.

Desde el 27 de julio de 2020 está en vigor en la zona un alto el fuego que, aunque ha reducido significativamente la violencia, no ha evitado que siga habiendo incidentes esporádicos que incluso siguen cobrándose vidas humanas.

Estados Unidos lanzó una advertencia a Rusia sobre sus acciones “intimidatorias” en Ucrania, cuyos representantes afirmaron que Moscú había apostado tropas en la frontera entre ambos países.

“Estamos absolutamente preocupados por la reciente escalada de acciones agresivas y provocadoras de Rusia en el este de Ucrania”, dijo a la prensa el vocero del Departamento de Estado, Ned Price.

“Objetaremos cualquier acción agresiva que tenga por intención intimidar, o amenazar, a nuestro aliado Ucrania”, agregó.

El Kremlin no tardó en responder, y a través de sus voceros afirmó que Ucrania y los países occidentales no deben “preocuparse” por los movimientos de tropas rusas en la frontera ucraniana.

“Rusia desplaza a sus fuerzas armadas en su territorio como le parece”, declaró el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov. “Pero eso no representa ninguna amenaza para nadie ni debe preocupar a nadie”, puntualizó.

Tras la tregua de la segunda mitad de 2020, el conflicto en el este de Ucrania ha registrado desde enero varios enfrentamientos armados que han causado la muerte de 19 soldados ucranianos. Ambos bandos se culpan mutuamente de la escalada.

Además, Ucrania y Estados Unidos indicaron recientemente que se produjeron movimientos de las tropas rusas en Crimea, la península ucraniana anexionada por Moscú en 2014, y en la frontera ruso-ucraniana, cerca de los territorios controlados por los separatistas prorrusos.

Tanto el secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, como el secretario de Estado, Antony Blinken, han llamado a sus homólogos ucranianos para enfatizar su apoyo.

El ejército ruso también anunció el viernes maniobras militares destinadas a simular una defensa frente a un ataque con drones en una región cercana a Ucrania.

Tras la tregua de la segunda mitad de 2020, el conflicto en el este de Ucrania ha registrado desde enero varios enfrentamientos armados que han causado la muerte de 20 soldados ucranianos. Ambos bandos se culpan mutuamente de la escalada.

La guerra en el este de Ucrania estalló en 2014, después de que Rusia anexara Crimea, y según la ONU, se ha cobrado más de 13,000 vidas.

A pesar de los acuerdos de paz firmados en Minsk en 2015 y de varias reuniones entre los dirigentes ruso y ucraniano apadrinadas por Alemania y Francia, el conflicto está estancado.