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La diversidad de personajes convirtió el Centro Histórico en un escenario lleno de color, tradición y fantasía en la celebración de Todos los Santos
Delia Reyes
Con disfraces de personajes fantásticos, seres sobrenaturales, catrinas, monstruos y figuras inspiradas en la cultura popular, cientos de personas tomaron este domingo por la noche las calles del Centro Histórico de Puebla, donde las llamadas “criaturas de la noche” se apoderaron del corazón de la ciudad en el marco de las celebraciones por el Día de Todos los Santos.
Desde temprana hora, familias completas, jóvenes y niños disfrazados comenzaron a recorrer el Zócalo y las principales vialidades del primer cuadro de la ciudad, llamando la atención de visitantes y poblanos que no dudaron en detenerse para fotografiarlos y admirar la creatividad de sus atuendos.
La diversidad de personajes convirtió el Centro Histórico en un escenario lleno de color, tradición y fantasía, donde los asistentes aprovecharon el ambiente festivo para convivir y formar parte de las actividades propias de la Temporada de Muertos.
Esta costumbre de salir disfrazado durante estas fechas tiene sus raíces en una mezcla de tradiciones prehispánicas, el sincretismo religioso heredado de la época colonial y la influencia contemporánea de celebraciones como Halloween. Dependiendo de la región del país y del día de la festividad, la práctica adquiere distintos significados y formas de expresión.
En numerosas comunidades mexicanas prevalece la creencia de que el uso de máscaras, maquillaje o disfraces forma parte de una celebración para recibir a las almas de los difuntos que regresan al mundo terrenal durante estas fechas. Asimismo, algunas tradiciones sostienen que estos atuendos permiten engañar o ahuyentar a la muerte, protegiendo simbólicamente a los vivos.









