El ex presidente de Francia, Nicolas Sarkozy (2007-2012), se convierte en el primer ex inquilino del Elíseo en ser sentenciado a una pena de cárcel

Lo haré ascender”, prometió Sarkozy en una conversación telefónica con su abogado, Thierry Herzog. Se refería al juez Gilbert Azibert, magistrado del Tribunal Supremo, quien estaba en el denominado caso Bettencourt, un escándalo familiar que lo salpicó, aunque terminó sobreseído. 

 En el año 2014, Sarkozy y Herzog usaron teléfonos celulares secretos —registrados con el alias de “Paul Bismuth”— para poder sostener conversaciones privadas, ya que temían que sus comunicaciones estuvieran siendo interceptadas. 

A una prisión. Sarkozy, de 66 años, es el primer ex presidente de Francia desde la instauración de la Quinta República (1958) en sentarse físicamente en el banquillo de los acusados. Antes de él, solo Jacques Chirac, su antecesor y mentor político, fue juzgado y condenado por malversación de fondos públicos cometida cuando era alcalde de París, pero debido a problemas de salud nunca compareció ante la corte.

 

 

BBC/Infobae

 

El ex presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, fue declarado culpable este lunes de los delitos de corrupción y tráfico de influencia, y condenado a tres años de prisión, lo que lo convierte en el primer ex inquilino del Elíseo en ser sentenciado a una pena de cárcel.

El Tribunal Correccional de París precisó que dos de esos años de cárcel están exentos de cumplimiento y que el tercer año de prisión firme puede ser convertida en detención domiciliaria o vigilancia con un brazalete electrónico.

Sarkozy, de 66 años, fue declarado culpable de intentar sobornar al magistrado Gilbert Azibert, ofreciéndole un trabajo prestigioso en Mónaco a cambio de información sobre una investigación criminal sobre su partido político.

Azibert y el ex abogado de Sarkozy, Thierry Herzog, recibieron la misma sentencia.

Sarkozy “sabía que lo que estaba haciendo estaba mal”, dijo el juez, y agregó que sus acciones y las de Herzog habían dado al público “una muy mala imagen de la justicia”.

La sentencia es un hito legal para la Francia de la posguerra.

El único precedente fue el juicio del predecesor derechista de Sarkozy, Jacques Chirac, quien fue condenado a dos años de cárcel por actos de corrupción durante su periodo como alcalde de París. Pero el predecesor de Sarkozy en el palacio del Elíseo nunca pisó los tribunales por motivos de salud.

Chirac, quien falleció el año pasado, siempre negó todos los cargos.

El Tribunal Correccional de París precisó que dos de esos años de cárcel están exentos de cumplimiento y que el tercer año de prisión firme puede ser convertida en detención domiciliaria o vigilancia con un brazalete electrónico.

Conversaciones grabadas

 

El caso se centró en las conversaciones entre Azibert y Herzog, que fueron grabadas por investigadores.

En aquellas conversaciones Sarkozy habría afirmado que aceptó pagos ilícitos de la heredera de L’Oreal, Liliane Bettencourt, para su campaña presidencial de 2007.

La línea telefónica que pincharon era de un número secreto creado con un nombre ficticio, Paul Bismuth, a través del cual Sarkozy se comunicaba con su abogado.

 

Las conversaciones con su abogado fueron obtenidas porque las líneas estaban intervenidas en otro caso, el de presunta financiación de su campaña de 2007 con dinero del régimen libio de Muammar Khadafi.

En el año 2014, Sarkozy y Herzog usaron teléfonos celulares secretos —registrados con el alias de “Paul Bismuth”— para poder sostener conversaciones privadas, ya que temían que sus comunicaciones estuvieran siendo interceptadas. El ex mandatario y su defensor sostenían que compraron los teléfonos secretos para no caer víctimas de intercepciones ilegales. Los investigadores, sin embargo, sospechan que simplemente no querían ser descubiertos por la policía.

El asunto Bygmalion sigue en puerta

Sarkozy también será juzgado en un caso separado, del 17 de marzo al 15 de abril, relacionado con el llamado asunto Bygmalion. Sarkozy está acusado de haber gastado en exceso de manera fraudulenta en su fallida campaña presidencial de 2012.

Los problemas judiciales de Sarkozy no terminan aquí. Este mismo mes, el miércoles 17, enfrenta otro juicio en el caso “Bygmalion”, relativo a los gastos de su campaña presidencial de 2012, junto a otros 13 acusados.

El lado oscuro de su campaña presidencial en 2007 

Además, siguen en proceso de instrucción la de financiación de su campaña presidencial de 2007 con dinero libio y su nombre aparece también en las investigaciones sobre una indemnización pagada al exministro y empresario Bernart Tapie sobre el encargo de encuestas sin concurso público en su etapa en el Elíseo o en las ventas de helicópteros a Kazajistán y de armamento a Pakistán

Sus numerosos problemas legales obstaculizaron su regreso a la política. Perdió como candidato de la derecha frente a su ex primer ministro François Fillon en 2016.

Sin embargo, al igual que otros expresidentes franceses, Sarkozy goza de una gran popularidad desde que anunció su retiro de la política en 2018. Cientos de admiradores hicieron cola en las librerías este verano para que firmara una copia de sus últimas memorias “El tiempo de las tormentas”, que encabezó la lista de los libros más vendidos durante semanas.