Si hay algo molesto al estar enferma de gripe o rinitis es no poder respirar. Sentir la nariz tapada o reseca  no te permite sentirte bien durante el día y afecta tu calidad de vida.

La superficie de la nariz está tapizada por una membrana mucosa y células con vellosidades, pero cuando somos sensibles al polen, polvo u otro alérgeno; la membrana se reseca y se pueden formar costras.

 ¿Cómo se forman las costras?

 Tu organismo produce más mucosidad bajo estas circunstancias y si el clima es sexo, la secreción nasal se hace espesa, se seca y se forman costras.

 Quienes además tienen el tabique nasal desviado, pueden acumular más costras si el aire es seco. Esto provoca dolor de cabeza, dificultad para respirar y ronquidos.

Así puedes evitarlas:

  • Utiliza un producto en spray de solución salina con atomización suave de 3 a 4 veces al día.
  • Aplica un paño caliente y húmedo en la cara varias veces al día.
  • Al bañarte inhala el vapor que se genere por 4 minutos.
  • Hierve en una cacerola con agua hojas de pino y aspira por 2 minutos el vapor que se genera.

Con estos sencillos tips tu respiración mejorará notablemente. Sé constante y notarás los cambios más rápidamente.

Texto publicado originalmente en: Salud180