Las autoridades libanesas apuntan a un trágico accidente; no descartan otras teorías

 

RESALTE:

Los equipos de rescate en Líbano trabajan a contrarreloj para encontrar a sobrevivientes entre los escombros tras la potente explosión que sacudió la capital del país, Beirut, el martes

 

BBC Mundo

 

Trabajadores de rescate y voluntarios libaneses cavaban el miércoles entre los escombros de edificios en busca de supervivientes de la poderosa explosión de un almacén que envió una devastadora ola expansiva en todo Beirut, causando la muerte de al menos 135 personas y dejando más de 5 mil heridos.

No obstante, las autoridades temen que esas cifras aumenten dada el caótico escenario en la ciudad y la complejidad para establecer el número de desaparecidos.

El ministro de Salud, Hamad Hassan, sostuvo que hasta 250 mil personas quedaron sin hogar después de que la onda expansiva destruyó fachadas de edificios y ventanales.

Esto es lo que se sabe hasta ahora.

 

¿Qué ocurrió en Beirut?

 

Según los testimonios recogidos, al parecer se produjo una explosión inicial alrededor de las 18:00 hora local (15:00 GMT) en la zona portuaria de la capital, sucedida por un incendio y pequeñas deflagraciones que algunos residentes describieron como una suerte de fuegos artificiales.

En los videos que fueron difundiéndose por internet, se puede ver ese preciso momento, en el que numerosos residentes están grabando la humareda blanca que sobresalía de un almacén junto a silos de granos del puerto.

Fue entonces cuando se produjo la segunda gran y devastadora explosión, que lanzó una enorme bola de fuego al aire y generó una nube con forma de hongo.

El impacto se pudo sentir por toda la capital y a cientos de kilómetros de distancia. Esa deflagración arrasó edificios, destruyó vehículos y provocó enormes daños por toda la ciudad, que alberga a unos dos millones de personas.

 

Cuál fue la magnitud de la explosión

 

El Servicio Geológico de Estados Unidos señaló que la explosión fue equivalente a un terremoto de magnitud 3.3.

El gobernador de Beirut, Marwan Abboud, llegó a comparar la devastación con la causada por la bomba atómica de Hiroshima y Nagasaki, de la que se cumplen este mes 75 años.

Sin embargo, un equipo de especialistas de la Universidad de Sheffield (Reino Unido) estima que fue del equivalente a entre 1,000 y 1,500 toneladas de TNT, un 10% de la magnitud de la bomba de Hiroshima.

El profesor Andy Tyas, que lideró el trabajo, afirmó: “Cualquiera que sea la carga precisa, lo que es incuestionable es que es la explosión no-nuclear más grande de la historia”.

“Mucho más grande que las producida por cualquier arma convencional”, agregó.

Tyas explicó que su conclusión se basa en el análisis de videos y el tiempo que pasó desde la detonación y la llegada de la onda expansiva a lugares ubicados a cientos de metros.

“Con esto, a grandes rasgos, acordamos el tamaño de la carga”, explicó.

 

¿Cuál fue la causa de la explosión?

 

El presidente de Líbano, Michel Aoun, apuntó a la detonación de 2,750 toneladas de nitrato de amonio como causa de lo ocurrido. Aoun señaló que este material había sido almacenado sin las condiciones adecuadas en el puerto.

Una cantidad similar de este químico, que de por sí no es inflamable, fue confiscada de un carguero con bandera de Moldavia en 2013.

El nitrato de amonio es un químico industrial común que suele ser utilizado como fuente de nitrógeno para fertilizante agrícola.

Pero también puede ser combinado con combustible para crear un explosivo que se usa en la industria minera o de la construcción.

Diversos grupos armados han utilizado bombas con este componente en el pasado.

El nitrato de amonio es altamente explosivo cuando entra en contacto con fuego y, al hacer explosión, puede desprender gases tóxicos como óxidos de nitrógeno y amoníaco.

Por eso hay reglas muy estrictas para su almacenamiento. De ahí que una de las claves de lo ocurrido es esclarecer por qué estaba allí.

El jefe de aduanas, Badri Daher, dijo que su agencia pidió que fuera retirado pero “eso no ocurrió”.

“Tenemos que dejar a los expertos que determinen las razones”, agregó.

 

Donde se encontraba el puerto de Beirut ahora hay un enorme cráter

 

Otra incógnita clave está en qué es lo que hizo que el material prendiera.

Entre los requisitos para almacenarlo se encuentra que el lugar esté preparado a prueba de incendios.

Tampoco puede haber desagües, tuberías u otros canales en los que se pueda acumular el nitrato porque crearía un riesgo explosivo adicional.

Las investigaciones abiertas en el país apuntan, de hecho, a la negligencia como causa de lo ocurrido, según informó el equipo de la BBC en la zona.

El presidente Aoun decretó tres días de luto y anunció un fondo de emergencia por valor de unos US$66 millones.

Las autoridades prometieron que los responsables de la gran explosión van a “pagar el precio” y que esta catástrofe “no pasará sin responsabilidades”.

 

Un historial de conflictos

 

En un país como Líbano, que ha vivido una larga guerra civil (1975-1990) y que se encuentra en una región de numerosos conflictos, no es extraño que una explosión como la del martes se asocie rápidamente con un ataque intencionado.

Algunas miradas apuntaron a Israel, país vecino con el que Líbano tiene un pasado de enfrentamiento bélico y con el que persisten las tensiones fronterizas.

El episodio más reciente ocurrió la semana pasada cuando el gobierno israelí afirmó que había desmantelado un intento del grupo radical libanés Hezbolá de infiltrarse en su territorio.

En conversación con la BBC, un funcionario israelí negó rotundamente que su país tuviese algo que ver con la explosión, y el propio jefe de seguridad libanés también descartó esa posibilidad.

El corresponsal de la BBC en Medio Oriente, Jeremy Bowen, señaló que el desmentido israelí “parece bastante creíble”.

 

Un país en crisis

 

La explosión ocurre en un país con un contexto ya delicado, agravado por su peor crisis económica desde el conflicto bélico.

La situación además pone de relieve las profundas divisiones en la sociedad libanesa, donde muchos ciudadanos acusan a la élite política dominante de acumular riqueza y dejar a un lado las amplias reformas necesarias para resolver los problemas del país.

Los cortes de electricidad, la falta de agua potable y el acceso limitado a la salud pública se han convertido en parte de la rutina de buena parte de la población.

 

Los culpables pagarán un alto precio, promesa de Michel Aoun

 

El presidente libanés, Michel Aoun, ha anunciado la creación de una comisión de investigación que deberá entregar sus conclusiones en cinco días, así como de una célula de crisis para abordar las repercusiones de lo sucedido. No obstante, el primer ministro, Hasán Diab, sugirió el mismo martes que podría tratarse de una acción deliberada al decir que los responsables “pagarán el precio”. “Es una promesa a los mártires y a los heridos”, afirmó.

Diab hizo recientemente un llamamiento a Estados Unidos y a la Unión Europea (UE) para crear un fondo de emergencias para ayudar a que Oriente Próximo no sufra una grave crisis alimentaria, un extremo que reconoció como una posibilidad.

 

Beirut describió un escenario apocalíptico

 

Además, la pandemia de covid-19 ha puesto al sistema sanitario bajo una presión todavía mayor, a lo que se suma ahora la llegada de miles de heridos por la explosión a los hospitales de la capital.

La explosión además ocurrió en un momento sensible en el país, a pocos días de que se anuncie el veredicto del juicio a cuatro hombres acusados de organizar el ataque que mató al ex primer ministro Rafik Hariri el 14 de febrero de 2005.