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El rugido del cohete más potente jamás construido marcó este miércoles el inicio de una nueva era. En punto de las 16:35 hora local, la misión Artemis II de la NASA despegó rumbo al satélite natural, llevando consigo a los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. Este viaje de 10 días no solo representa un hito técnico, sino el primer paso firme para establecer una presencia humana permanente en la Luna hacia 2028 y la futura construcción de la estación orbital Gateway.
Superando el último obstáculo: Tensión previa al despegue
Minutos antes del encendido de motores, el centro de control resolvió un contratiempo crítico en el sistema de terminación de vuelo, el mecanismo de seguridad encargado de autodestruir el cohete en caso de desviación hacia zonas pobladas. Superado el fallo, la tripulación —que siguió un meticuloso protocolo de estanqueidad y cierre de escotillas de más de cuatro horas— inició su ascenso a una velocidad de 16,000 km/h.

“Se han entrenado durante años para este momento. Hoy comenzamos el siguiente capítulo de la exploración espacial humana”, celebró Jared Isaacman, administrador de la NASA, tras confirmar que la cápsula Orión ya se encuentra en trayectoria tras un desacoplamiento perfecto de sus propulsores.
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Primeras horas en el espacio: Despliegue y pruebas de control
Ya en órbita, la nave Orión (de apenas 5 metros de ancho) logró desplegar sus cuatro paneles solares, cuyas 15,000 celdas alimentarán los sistemas durante el trayecto de más de un millón de kilómetros. En las próximas horas, los astronautas realizarán maniobras de “voltereta” para practicar el acoplamiento con otras naves, una habilidad esencial para las futuras misiones que buscarán el alunizaje en el polo sur lunar.
“Dominio más allá de las estrellas”: El mensaje de Trump
El éxito de la misión fue recibido con entusiasmo en Washington. El presidente Donald Trump celebró el despegue desde la oficina presidencial, calificando el evento como una prueba de la hegemonía estadounidense. “Estamos ganando en el espacio, en la Tierra y en todas partes. Estados Unidos no solo compite, domina”, expresó el mandatario a través de sus redes sociales, subrayando que Artemis fue formalmente establecido durante su primer mandato.

Por su parte, la Casa Blanca reiteró que este vuelo es el campo de pruebas definitivo para Marte. Si la misión Artemis II completa su órbita y regresa con éxito, la NASA habrá validado la tecnología necesaria para que, en 2028, el ser humano vuelva a pisar la superficie lunar, esta vez para quedarse.











