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Eduardo Sánchez
Pasaron más de 10 años para que autoridades federales decidieran proceder en contra del ex gobernador priista, Mario Marín y el empresario textilero, Kamel Nacif, por el caso Lydia Cacho, ahora existe una orden de aprehensión contra el mandatario, quien volvió a ver la luz sólo para estar en la campaña del candidato priista, Alberto Jiménez Merino. Los señalamientos de violación de los derechos humanos en contra de la escritora Lydia Cacho fueron descartados en juicios anteriores, sin embargo, este año fueron reconocidos por un Tribunal Federal. Hoy, recordamos cuáles fueron las acciones que llevaron al ex gobernador y al empresario a ser buscado por las autoridades. El priista Mario Marín Torres llegó a la gubernatura en 2005, mismo año en el que la periodista Lydia Cacho publicó el libro “Los demonios del Edén, el poder que protege a la pornografía infantil”, mismo en el que relataba una red de pederastia a cargo de Jean Succar Kuri. Junto con este último, también se ligó a Kamel Nacif, quien es conocido por el mote de “El Rey de la Mezclilla”, un empresario de origen libanés que tiene un emporio textilero con sedes en Puebla, Tlaxcala, Chiapas y Quintana Roo, así como en países como Hong Kong y Estados Unidos. En la publicación de Cacho se relataban fiestas organizadas por Nacif, en las cuales se abusaba de menores de edad, así como describió la participación de más de 15 funcionarios y empresarios tanto mexicanos como extranjeros.
El 16 diciembre de ese mismo año, Lydia fue detenida en Cancún, Quintana Roo, por la Policía Judicial del estado de Puebla, se le acusaba por los delitos de difamación y calumnia en contra de Kamel Nacif. Durante su traslado al estado poblano, la detenida denunció actos de tortura por parte de los agentes, quienes amenazaron con golpearla e inclusive violarla y matarla. El proceso lo pudo enfrentar en libertad, tras fijar una fianza 108 mil pesos, pero sólo pagó 70 mil.
MARÍN Y LOS FAVORES Para febrero de 2006, se difundió la grabación telefónica que condenaría al ex gobernador con el apodo del “Góber Precioso”, en dicha llamada que sostuvieron Marín y Nacif, este último le agradecía por darle un “coscorrón” a la periodista Lydia Cacho. “Pues ya ayer acabé de darle un pinche coscorrón a esta vieja cabrona. Le dije que aquí en Puebla se respeta la ley y no hay impunidad y, quien comete un delito, se llama delincuente. Y que no se quiera hacer la víctima y no quiera estar aprovechando para hacerse publicidad. Ya le mandé un mensaje, a ver cómo nos contesta. Pero es que nos ha estado jode y jode, así que se lleve su coscorrón y que aprendan otros y otras”, fueron las palabras de Mario Marín, según consta en la grabación. Esto puso al descubierto la protección que el ex mandatario brindaba a políticos y empresarios en su primer año de gobierno. No hay que olvidar que años atrás, Marín había sido presidente municipal de Puebla. Con el apoyo de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) como Artículo 19, Lydia Cacho contrademandó por tortura, así como por la violación de los derechos humanos. En 2007, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que estas últimas acusaciones no existieron y exoneró al entonces gobernador. Para 2008, un juzgado penal negó emitir una orden de aprehensión contra los policías de Puebla que detuvieron a Cacho en Cancún, bajo el argumento de que no se acreditaba el cuerpo del delito. GIRO EN EL CASO DE LYDIA CACHO La lucha por los actos ocurridos en 2005 se mantuvo en tribunales durante 12 años y, en julio de 2018, el Comité de Derechos Humanos de la ONU emitió por primera vez un resolutivo en contra del Estado mexicano por el previo dictamen de la SCJN. Con la entrada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la República, el Estado mexicano ofreció disculpas públicas a Cacho el pasado mes de enero por los actos de tortura de los que fue víctima hace más de 13 años. Aunado a esto, las campañas de los candidatos a gobernador del estado estaban por comenzar en la entidad y, el pasado 31 de marzo, Marín reapareció ante los reflectores para el arranque de campaña del candidato del PRI en Puebla, Alberto Jiménez Merino.
Asimismo, declaró que este caso “ya debe olvidarse”, pues la Corte en su momento lo exoneró y enfocó su tiempo en dar el respaldo a Jiménez Merino. Sin embargo, para el pasado 11 de abril, el Primer Tribunal Unitario de Cancún giró cuatro órdenes de aprehensión contra Mario Marín, Nacif, Hugo Adolfo Karam Beltrán, ex jefe de la Policía Judicial de Puebla y Juan Sánchez Moreno, ex director de Mandamientos Judiciales del Estado, por los actos de tortura cometidos contra la defensora de derechos humanos en 2005. Ahora, el Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional se ha deslindado de las acciones de Mario Marín. De acuerdo con las declaraciones de Lorenzo Rivera Sosa, se desconoce si el priista seguirá participando en la campaña de Merino, así como se ignora si la institución realizará un procedimiento sancionador. Entre tanto, el Ministerio Público Federal ya ha comenzado la búsqueda y detención de los inculpados, de los cuales se desconoce su paradero. Cabe mencionar que actualmente sólo tres, de los 17 personajes señalados por la periodista, se encuentran detenidos.








