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Lilian Posadas
La farmacéutica AstraZeneca ha difundido detalles de la tercera fase de los ensayos clínicos de su vacuna contra el coronavirus, que desarrolla en colaboración con la Universidad de Oxford, después de que se haya sabido que la dosis ha tenido efectos negativos sobre un segundo paciente, “síntomas neurológicos sin explicación”, de nuevo.
En su informe, la empresa, con sede en Cambridge, señaló que “una revisión independiente” determinó que en ambos casos “se consideró poco probable que estas enfermedades estuvieran asociadas con la vacuna, o bien que no había pruebas suficientes para decir con certeza que las enfermedades estaban relacionadas o no con la vacuna”.
Se sabe que la primera participante desarrolló una inflamación de la médula espinal conocida como mielitis transversa tras recibir una dosis de la vacuna, Más tarde se determinó que la mujer padecía una esclerosis múltiple que no le había sido diagnosticada y que no estaba relacionado con la vacuna, pues a menudo viene acompañado con mielitis transversa. La segunda participante enfermó después de una segunda dosis de la vacuna, obligando a detener de nuevo los ensayos el pasado 6 de septiembre. AstraZeneca afirmó que su diagnóstico no había sido confirmado, pero una fuente anónima familiarizada con la situación aseguró que la enfermedad había sido identificada como mielitis transversa.
Los expertos están mostrando preocupación ante una posible falta de comunicación entre los voluntarios que se han prestado para realizar los ensayos clínicos y la empresa, por ello, la empresa ha asegurado su intención de aumentar la transparencia acerca de sus investigaciones.
En Reino Unido, Brasil, la India y Sudáfrica los ensayos se han reanudados, mientras en Estados Unidos siguen en pausa.








