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La XXXIII Procesión de Viernes Santo en Puebla llenó de fe y esperanza el corazón de los feligreses que acompañaron a las siete imágenes por las principales calles del Centro Histórico de la Angelópolis
Lizzet Pérez
Este 18 de abril se llevó a cabo la XXXIII Procesión de Viernes Santo, desde el corazón de la capital poblana, actividad religiosa que permitió la asistencia de más de 180 mil feligreses.
La procesión que fue organizada por la Arquidiócesis de Puebla, tuvo una participación de fe, además de que se desarrolló bajo un clima pacífico y de respeto, permitiendo que antes de las 17:00 horas, las imágenes regresaran a sus templos de origen.
Para que esta actividad se realizara sin incidentes algunos, se contó con la participación de distintas dependencias tanto del municipio como del estado, esto a fin de poder colaborar y auxiliar a los ciudadanos en caso de que fuera necesario.
De tal forma, que se contó con el apoyo de la participación de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Secretaría de Marina, Guardia Nacional, así como el Grupo Integral de Capacitación y Adiestramiento Médico y Cruz Roja Mexicana.
De igual forma, la Secretaría General de Gobierno, Secretaría de Seguridad Ciudadana, Secretaría de Movilidad e Infraestructura, Gerencia del Centro Histórico, Secretaría de Desarrollo Urbano y Gestión de Riesgos Municipal, Secretaría de Servicios Públicos Municipal, Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla y el Organismo Operador de Servicios de Limpia.
CON SALDO BLANCO, ASÍ SE VIVIÓ EL CALVARIO EN PUEBLA
Bajo el mismo marco de las actividades como parte de la Semana Santa, las autoridades municipales confirmaron que el Calvario se desarrolló sin incidentes.
A través de la Secretaría de Gobernación, se destacó que se contó con una alta participación por parte de los ciudadanos, quienes aprovecharon para comprar artículos religiosos, comida típica y productos, esto después de que el Ayuntamiento otorgara 540 permisos.
Cabe señalar que en esta zona se decomisaron puestos que vendían alcohol en la vía pública e invitaciones a los establecidos para que no vendieran bebidas embriagantes.
PROCESIÓN DEL VIERNES SANTO, UN MOMENTO DE REFLEXIÓN
En un gesto de profunda gratitud, monseñor Espinosa también reconoció el apoyo brindado por diversas instituciones gubernamentales y organizaciones civiles, destacando su colaboración para facilitar el desarrollo de la procesión, asimismo, agradeció de manera especial a la UPAEP por su invaluable apoyo logístico, afirmó.
Monseñor Sánchez Espinosa estuvo acompañado por el rector de la UPAEP, Emilio José Ardavín, rector de la UPAEP, acompañado por su esposa.
De igual forma, el arzobispo invitó a la comunidad a continuar con la reflexión y la oración durante la Vigilia Pascual, que marcará el inicio de la celebración de La Resurrección de Cristo. “Nos preparamos en el silencio, en la reflexión, en la oración para nuestra vigilia pascual, en la tarde aquí en nuestra Catedral tendremos los oficios propios del Viernes Santo“, declaró.
Acto seguido de la XXXIII Procesión de Viernes Santo, el padre José Luis Bautista González, Canónigo de la Catedral de Puebla y Capellán de los Nazarenos, ofreció conmovedoras reflexiones sobre el significado de esta jornada sagrada, en la segunda reflexión hecha a un costado del reloj del “Gallito”.
Ante la presencia de distinguidas autoridades eclesiásticas y civiles, así como de fieles devotos, el padre José Luis Bautista recordó la esencia del sacrificio de Cristo en la Cruz como expresión suprema de amor. “El evocar los rostros de cada una de las venerables imágenes, nos recuerdan el evento de salvación, el evento del misterio Pascual que precisamente inició en la encarnación y contemplamos a Jesús naciendo, su vida oculta, su vida pública, su pasión, su muerte y su gloriosa resurrección”.
Subrayó, “…Contemplamos Señor tu gran compasión que has tenido con la humanidad entera. En este año 2025, contemplamos Señor mucha violencia, muchos asesinatos, mucha impunidad, el rostro de María en la soledad, el rostro de María en el rostro de la Virgen de Dolores, el rostro de tantas madres buscadoras, en este país en donde tú has redimido a todos los mexicanos, has redimido al mundo entero. Pero tu Señor, no quieres la violencia, tú no quieres Señor que nuestras familias se desintegren, tú no lo quieres Señor, porque nos has redimido, lloramos nuestros pecados, pero nos falta mucho por cambiar”.
El padre Bautista González invitó a los feligreses a hacer una profunda reflexión sobre el relativismo moral en el que viven muchas personas, “en donde, tal parece como señalaba el Papa Benedicto que la dictadura del relativismo, nos engaña, nos atrapa. O, como decía el profeta Isaías, tal parece que hoy el bien es mal y el pecado es virtud”.
Finalmente, monseñor Víctor Sánchez Espinosa concluyó la procesión con una bendición para todos los presentes, exhortándolos a llevar consigo el espíritu de esta celebración y a servir a Dios y a sus hermanos con amor y devoción.
Con estas palabras, la XXXIII Procesión de Viernes Santo en Puebla culminó, dejando en los corazones de los fieles un profundo sentido de gratitud, reflexión y renovada esperanza en la fe cristiana.








