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Sheinbaum aclara que las detenciones fueron resultado de una investigación criminal y no una persecución política
Mariel Serrano
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que la detención de los hermanos Giovani y Uruviel González Vieyra, presidentes municipales de Tlachichuca y Ciudad Serdán, respectivamente, fue resultado de una investigación por presuntos vínculos con actividades delictivas.
La mandataria federal aclaró que las detenciones no forman parte de un operativo específico contra funcionarios públicos, sino que son consecuencia de una investigación criminal llevada a cabo por la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla: “Si existe una carpeta por un hecho delictivo y se encuentra que hay autoridades involucradas, se tiene que proceder”, afirmó la mandataria.
El viernes 7 de marzo, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y de la Marina (SEMAR) realizaron operativos simultáneos en los municipios de San Nicolás Buenos Aires, Tlachichuca y Ciudad Serdán. El despliegue militar incluyó cateos en cuatro inmuebles relacionados con los hermanos González Vieyra, donde se aseguraron armas y aves exóticas en cautiverio.
En el rancho “El Cristo”, propiedad de Uruviel González Vieyra, se encontraron armas de uso exclusivo del Ejército. Uruviel fue detenido en el lugar, mientras que Giovanni González Vieyra fue capturado en otro inmueble. Su padre, Ramiro González Navarro, exalcalde de Tlachichuca, también fue arrestado en su domicilio.
Sin embargo, un tercer hermano, Ramiro González Vieyra, actual presidente municipal de San Nicolás Buenos Aires, fue liberado por pobladores tras su captura.
Uruviel González Vieyra enfrenta cargos por posesión de armas de uso exclusivo del Ejército, y su audiencia de vinculación a proceso está programada para el 16 de marzo. Por otro lado, Giovanni González Vieyra está acusado de encubrimiento y permanecerá en el penal de Tepexi de Rodríguez junto con su hermano, mientras avanza el proceso judicial.
Tras las detenciones, el martes 11 de marzo, pobladores de Tlachichuca y Ciudad Serdán se manifestaron en el Congreso de Puebla para exigir la liberación de los ediles. Los manifestantes bloquearon las salidas e impidieron la salida de aproximadamente 200 trabajadores del Congreso, diputados y reporteros durante casi 10 horas e intentaron derribar las rejas del recinto, lo que obligó a la intervención de las fuerzas de seguridad para restablecer el orden.
La investigación sigue en curso, y las autoridades federales y estatales continúan recabando pruebas para determinar el grado de responsabilidad de los hermanos González Vieyra y otros posibles implicados.










