Las reglas de origen automotriz tienen detenido el TLCAN

Huffignton Post

Una mala negociación de las reglas de origen automotriz podría afectar los costos de los automóviles en el mediano plazo. Aunque el TLCAN tiene un 90 por ciento de avance, en el otro 10 por ciento que pone freno a un acuerdo está uno de los temas más espinosos y delicados, las reglas de origen automotriz, que ante una mala negociación podría afectar los costos de los automóviles en el mediano plazo. Según analistas consultados por el HuffPost, aunque la industria automotriz mexicana es vulnerable a cambios en el TLCAN debido a que no soporta variaciones fuertes en los costos, tampoco es factible que acepte las demandas del equipo negociador estadounidense. El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo; la ministra de Relaciones Exteriores, Chrystia Freeland, y el representante comercial de EU, Robert Lighthizer. Los componentes de un automóvil provienen de distintas partes del mundo, por lo que a la hora de ser comerciados en la región los miembros del TLCAN -México, EU y Canadá- habían acordado en el tratado original que el 62.5 por ciento de las autopartes debía provenir de alguno de los tres países para exentar los aranceles. Pero durante la negociación del TLCAN, la administración Trump propuso elevar esta proporción hasta 85 por ciento (y que la mitad del contenido provenga del vecino del norte). El gremio automotriz mexicano dijo que la demanda de los negociadores estadounidense es “inalcanzable” y, en contraste, propuso que la proporción sea solo del 70 por ciento. Luego el equipo comandado por el representante comercial de EU, Robert Lighthizer, propuso que el 40% de los vehículos ligeros y 45 por ciento para pick ups sea ensamblado en donde se ofrezca un índice salarial de 16 dólares por hora, lo que significa dejar fuera a México, donde los trabajadores del sector ganan entre 3 y 6 dólares según cálculos del Center of Automotive Research.

Hay que revisar con lupa porque todo esto es una cadena; la industria ha crecido, pero también es delicada en cuanto a que no aguanta variaciones muy fuertes. De ahí que, desde el año pasado, el gremio mexicano y estadounidense han advertido que estas peticiones podrían frenar la demanda de vehículos y que incluso restaría competitividad a la región frente a otros participantes, como Corea del Sur, que está apenas por arriba de México como séptimo productor de vehículos a nivel mundial. “Hay que revisar con lupa porque todo esto es una cadena; la industria ha crecido, pero también es delicada en cuanto a que no aguanta variaciones muy fuertes en términos de costos”, consideró Manuel Valencia, académico del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores Monterrey (ITESM). Aunque no se diga abiertamente, México es atractivo para sus socios comerciales en la región por sus bajos costos en el armado de autos. Según el Center of Automotive Research, la mano de obra en nuestro país es entre 600 y 700 dólares más barata por vehículo que en Estados Unidos. Aunado a los precios de partes y transportación, la mano de obra resulta en un ahorro promedio de mil 200 dólares por vehículo para vender un auto en EU, mientras que un vehículo producido en México para su colocación en Europa conlleva un ahorro de 4 mil 300 dólares. La parte de los salarios cobra una especial relevancia en el precio de un vehículo debido a que los productores pronostican el costo de un auto en función de dónde lo están armando y cuánto le están pagando a proveedores y obreros, por lo que si no hay certeza en cuanto a estos costos –o si estos se elevan– puede haber varias consecuencias.

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