Claudia-Banck

La primera reunión que sostuvieron el alcalde en funciones, Luis Banck, y la alcaldesa electa, Claudia Rivera, dicen, los que saben, estuvo a pedir de boca. Banck superó, con creces, lo que algunos periodistas mencionaban como una proeza, poder establecer un diálogo respetuoso con un morenista. Sobre todo, después de lo complejo que fue la elección a gobernador y la negativa del candidato Luis Miguel Barbosa de aceptar los resultados.

Todavía, ayer, la Presidenta Nacional de Morena, Yeidkol Polevski, dejó entrever la posibilidad de impugnar el proceso electoral de Puebla. Esto, lejos de ayudar a la reconciliación nacional que pregona su líder moral, alborota más el río.

Sin embargo, lo importante de la reunión que sostuvieron los alcaldes es la apertura a continuar con los proyectos que se consideran buenos para la ciudad, más allá de la opción recalcitrante de comenzar desde cero.

La ciudad viene de ser gobernada durante un lapso de 4 años y casi 8 meses por la coalición de partidos que ha gobernado durante los últimos 8 años. Tratar de borrar todo de tajo sería un contrasentido. No sólo por las afectaciones políticas que esto implica, sino por el costo económico que conlleva dejar los proyectos de infraestructura a medias.

Se reconozca o no, la ciudad ha tenido un crecimiento ordenado, muy a pesar de que la mayor parte de las obras se concentren en la zona de Angelópolis.

Por otra parte, el reto de Claudia no es minúsculo, tiene muy poco tiempo, a partir del 15 de octubre, para mostrar resultados, debido a que su bono democrático es menor, al ser desconocida por los poblanos

Es por ello que cobra vital importancia una transición ordenada, pacífica y en buenos términos. A nadie le conviene un mal arranque de administración municipal.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.