Su ascenso al poder

Corría el año 2013 en Puebla, a medio sexenio del gobierno de Rafael Moreno Valle, en ese contexto, los ajustes políticos estaban a todo vapor. En el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Erick Cotoñeto Carmona era el presidente estatal del partido y, a su vez, fungía como diputado local por la vía plurinominal. Socorro su fiel escudera, era su asesora en el Congreso. Para donde iba Cotoñeto, iba ella. Para Moreno Valle ya comenzaba a ser incómoda la presencia de la hoy defenestrada perredista. Aun así, tuvo que admitirla en la lista plurinominal por presiones y acuerdos con el PRD nacional y de su padrino, Luis Miguel Barbosa.

Socorro logró que la primera posición de la lista recayera en ella, por lo cual tenía asegurada su llegada al Congreso. Pasó lo que todos sabemos y la coalición Puebla Unida arrasó con todo. El ex gobernador tenía control absoluto del Congreso y la mayoría de las presidencias municipales, entre ellas, la de la capital. Comenzaba la actual legislatura y Socorro no tardó en sacar su verdadero rostro: la incongruencia. Descalificaba una y otra vez al Gobierno estatal y a sus compañeros de coalición. La respuesta no tardó y, en breve, los intentos por apoderarse del partido del Sol Azteca se agravaron.

Y así el resto del sexenio

Socorro de diputada y presidenta del partido. Eso sí, todos los días denostando, salvo los días de quincena, donde no dejaba de cobrar su abultada dieta. Ahí no se le olvidaba que gracias al morenovallismo era diputada local.

Así de congruente

Hoy que vive un cataclismo por sus declaraciones en contra de su propio partido, vuelve a las andadas, descalificando a todos.

 ¡Qué triste papel!

Y luego se queja de que está a nada de ser expulsada de su partido.

 ¡Seriedad, Diputada!

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.